Robo de hostias consagradas y vulneración del sagrario en la Parroquia Nuestra Señora de Nueva Pompeya
La Parroquia Nuestra Señora de Nueva Pompeya de Necochea informó el 21 de octubre de 2026 la sustracción del copón que contenía las hostias consagradas, así como la apertura forzada de la puerta del sagrario y el robo de otras piezas litúrgicas. El hallazgo se produjo en la mañana del miércoles, cuando los feligreses que […]
La Parroquia Nuestra Señora de Nueva Pompeya de Necochea informó el 21 de octubre de 2026 la sustracción del copón que contenía las hostias consagradas, así como la apertura forzada de la puerta del sagrario y el robo de otras piezas litúrgicas.
El hallazgo se produjo en la mañana del miércoles, cuando los feligreses que asistían a la misa matutina constataron la vulneración del recinto destinado a la reserva del Santísimo Sacramento. Además del copón, fueron sustraídas las coronas de los santuarios de Jesús y de la Virgen María, elementos que la comunidad considera de gran valor devocional.
Ante la gravedad del hecho, la Diócesis de Mar del Plata emitió un comunicado oficial (C.C. Prot. 54/2026) en el que el obispo Monseñor Ernesto Giobando expresó su profundo pesar. En sus palabras, el acto “trasciende con creces lo material” y constituye una ofensa grave a la fe de los creyentes, al vulnerar el espacio sagrado donde se guarda la Eucaristía.
El mensaje dirigido a los fieles, difundido a través de los canales de la parroquia, manifestó la consternación de la comunidad: “Queridos hermanos, con mucho dolor esta mañana encontramos profanado el sagrario de nuestra parroquia, fueron robadas las hostias consagradas”. La comunicación buscó reforzar la unidad de los feligreses y solicitar la colaboración de la ciudadanía para aportar cualquier información que ayude a esclarecer los hechos.
Las autoridades locales fueron notificadas de inmediato y se abrió una investigación policial para determinar la identidad de los responsables. Hasta el momento, no se ha identificado a los autores del robo, aunque se ha confirmado que la puerta del sagrario quedó abierta durante la noche anterior, lo que habría facilitado el acceso no autorizado.
El obispo Giobando reiteró su rechazo a cualquier forma de vandalismo y subrayó la importancia de proteger los bienes religiosos, que representan la fe y la devoción de la comunidad. Asimismo, invitó a los miembros de la parroquia a participar en una jornada de oración y a reforzar las medidas de seguridad del templo para evitar futuros incidentes.
En conclusión, el robo de las hostias consagradas y la vulneración del sagrario constituyen un episodio que ha generado profunda tristeza en la comunidad católica de Necochea. Las autoridades eclesiásticas y civiles continúan trabajando de manera conjunta para esclarecer los hechos y restituir la tranquilidad espiritual de los feligreses.
