Gobierno de Milei descarta la devaluación en Neuquén pese a crecientes presiones de empresarios y acreedores
Javier Milei se pronunció este lunes en Neuquén para negar cualquier movimiento de devaluación, en medio de una escalada de exigencias por parte de los sectores productivos y los acreedores internacionales. El contexto económico nacional se caracteriza por una demanda de divisas que supera la disponibilidad de reservas oficiales, lo que obliga al Ejecutivo a […]
Javier Milei se pronunció este lunes en Neuquén para negar cualquier movimiento de devaluación, en medio de una escalada de exigencias por parte de los sectores productivos y los acreedores internacionales.
El contexto económico nacional se caracteriza por una demanda de divisas que supera la disponibilidad de reservas oficiales, lo que obliga al Ejecutivo a equilibrar la necesidad de financiar la actividad privada con el cumplimiento de los compromisos de deuda externa. Esta presión se ha traducido en una reciente alza del riesgo país, señalando la percepción de vulnerabilidad del modelo cambiario vigente.
Los empresarios locales y nacionales han manifestado su inquietud respecto a la escasez de dólares, argumentando que la rigidez del ancla cambiaria dificulta la inversión y la competitividad. Paralelamente, los acreedores internacionales exigen garantías de pago que, según sus análisis, requieren un flujo de divisas más predecible y suficiente.
En el interior del propio equipo económico, Joaquín Cottani, ex viceministro de Economía, expresó críticas a la estrategia actual liderada por Luis Caputo. Cottani reconoció los avances en la disciplina fiscal y la apertura comercial, pero advirtió que el esquema de intervención cambiaria presenta “cortocircuitos” que podrían comprometer la estabilidad a corto plazo.
Como alternativa, Cottani propuso abandonar la intervención directa del tipo de cambio, permitiendo que el mercado determine la cotización mediante la oferta y la demanda. Además, sugirió tolerar de forma transitoria una inflación mensual entre 3% y 4% con el objetivo de reactivar la actividad productiva y restablecer la rentabilidad empresarial.
El gabinete económico, sin embargo, mantiene una posición inflexible en torno al ancla cambiaria, argumentando que cualquier salto devaluatorio generaría una espiral inflacionaria y erosionaría la confianza de los agentes externos. En este sentido, el Gobierno Nacional reafirma su compromiso de sostener la política cambiaria actual mientras busca otras vías para ampliar la disponibilidad de divisas.
El debate que se intensifica entre los distintos sectores económicos y el equipo de gobierno plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo a mediano plazo. La ausencia de una solución inmediata sugiere que la discusión continuará en los próximos meses, mientras el país enfrenta la dualidad de estabilizar la balanza de pagos y estimular el crecimiento interno.
En conclusión, la negativa de Javier Milei a la devaluación refleja la prioridad del Ejecutivo de preservar la ancla cambiaria, aunque las voces críticas dentro y fuera del gobierno indican que la presión por ajustes estructurales seguirá latente en la agenda económica nacional.
