Zelenski llega a Bruselas para asegurar apoyo militar y financiero ante la presión de Trump
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, arribó este jueves a Bruselas para participar en una cumbre extraordinaria de los 27 líderes de la Unión Europea, donde la financiación y las urgencias militares de Ucrania ocupan el primer lugar de la agenda. La visita se produce tras una semana de creciente tensión política con el presidente estadounidense, […]
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, arribó este jueves a Bruselas para participar en una cumbre extraordinaria de los 27 líderes de la Unión Europea, donde la financiación y las urgencias militares de Ucrania ocupan el primer lugar de la agenda. La visita se produce tras una semana de creciente tensión política con el presidente estadounidense, Donald Trump, y en un contexto de incertidumbre sobre la continuidad del respaldo militar de Washington.
El objetivo central de Zelenski es asegurar nueva asistencia militar, reforzar las defensas aéreas de Ucrania y proteger las infraestructuras energéticas del país. En una entrevista exclusiva, el jefe adjunto de gabinete de Zelenski, Ihor Zhovkva, reclamó abiertamente el desarrollo de capacidades europeas propias para sustituir la defensa antimisiles balísticos y las comunicaciones por satélite Starlink, ambos sistemas vulnerables a los giros políticos en Estados Unidos.
La agenda del mandatario ucraniano en la capital belga será breve: prevé abandonar la cumbre hacia la hora de la comida. Arrancará la jornada con su primera reunión bilateral formal con el primer ministro húngaro, Péter Magyar, en un intento por reconducir las frías relaciones entre Kiev y Budapest tras años de bloqueos diplomáticos a la adhesión ucraniana a la UE.
En la segunda parte del encuentro, los líderes abordarán el déficit financiero que afronta Ucrania para 2027, estimado por Kiev en 78.000 millones de dólares. Según fuentes diplomáticas, se espera que la UE aporte «decenas de miles de millones», aunque el ajuste fiscal en los Estados miembros y el desgaste del apoyo ciudadano complican el reparto.
Ante este panorama, ha cobrado fuerza la propuesta de canalizar los 210.000 millones de euros en activos del Estado ruso inmovilizados en la UE en forma de préstamo para Kiev. Sin embargo, la medida genera fuertes discrepancias. La semana pasada, negociadores estadounidenses presionaron a sus homólogos europeos para transferir dichos fondos a un vehículo financiero bajo control de Estados Unidos con el fin de destrabar negociaciones de paz.
El canciller alemán, Friedrich Merz, rechazó tajantemente la injerencia estadounidense: «Esto es asunto nuestro y nosotros decidimos sobre ello», sentenció ante los medios. Bélgica, país que custodia la mayor parte de estos fondos, mantiene reservas por riesgos jurídicos y financieros. Aunque el primer ministro belga, Bart de Wever, se reunió anoche con Zelenski y afirmó tener una «idea clara» sobre cómo cubrir las necesidades ucranianas, ha evitado hacer pública su postura sobre la liberación de los activos.
La cumbre también abordará las tensiones energéticas derivadas del conflicto, en un intento por coordinar una respuesta común que garantice la seguridad del suministro en el continente. Los líderes europeos buscan equilibrar el apoyo a Ucrania con las crecientes demandas internas de sus ciudadanos.
En definitiva, la reunión de Bruselas se presenta como un momento clave para definir el rumbo del respaldo europeo a Ucrania en un contexto de presión externa y divisiones internas. El éxito de la cumbre dependerá de la capacidad de los 27 para superar sus diferencias y presentar un frente unido ante los desafíos inmediatos.
