Suspenden la quinta edición del Festival De qué viven? por falta de fondos
La quinta edición del Festival de Artes De qué viven?, impulsado por Punto de fuga Casa Cultural, quedó suspendida oficialmente tras la publicación de un comunicado el 17 de octubre de 2026. La decisión se tomó por la imposibilidad de reunir los recursos económicos necesarios para garantizar la entrada gratuita y la remuneración del personal […]
La quinta edición del Festival de Artes De qué viven?, impulsado por Punto de fuga Casa Cultural, quedó suspendida oficialmente tras la publicación de un comunicado el 17 de octubre de 2026. La decisión se tomó por la imposibilidad de reunir los recursos económicos necesarios para garantizar la entrada gratuita y la remuneración del personal involucrado.
El proyecto contemplaba una programación de dos jornadas que incluía una feria con 45 puestos de artes y oficios, la participación de 16 productores de alimentos, cuatro espacios gastronómicos, un escenario principal y otro alternativo, además de actividades dirigidas a la infancia y a la comunidad gráfica.
Según el comunicado de la organización, la dificultad central radicó en la falta de financiamiento suficiente para sostener la producción sin comprometer los principios fundacionales del festival: el acceso sin costo y la remuneración justa a artistas, técnicos y comerciantes. La entidad subrayó que no se buscaba trasladar los costos al público ni precarizar el trabajo cultural.
“No queremos que la falta de recursos se resuelva precarizando el trabajo de quienes sostienen la cultura”, declaró el equipo de Punto de fuga Casa Cultural. En sus palabras, la prioridad era mantener la integridad del proyecto y evitar que la ausencia de fondos generara una carga adicional sobre los participantes.
Durante los últimos meses, los organizadores mantuvieron conversaciones con artistas, comercios, instituciones y proyectos vinculados al festival. Se evaluaron distintas alternativas, como la reducción de la escala o la concentración de actividades en una sola jornada, pero los recursos recaudados no alcanzaron para cubrir los gastos de equipos, técnica, traslados y logística.
La propuesta de reducir la edición no resultó viable, pues la infraestructura técnica, la feria de artesanos y los puestos gastronómicos requerían una estructura mínima de producción que no podía ser recortada sin afectar la calidad y la seguridad del evento. Asimismo, trasladar el festival a un espacio cerrado no garantizaba la obtención de los fondos faltantes.
La suspensión del encuentro cultural implica la pérdida de un espacio de interacción entre artistas, productores y público en Necochea. La comunidad queda sin la oportunidad de disfrutar de la diversidad de propuestas previstas, lo que afecta tanto a los creativos locales como a los visitantes que esperaban participar en la feria y en las actividades para niños.
Las autoridades municipales y los patrocinadores potenciales han sido convocados para explorar futuras vías de financiamiento que permitan reactivar el festival en próximas ediciones, manteniendo su carácter gratuito y su compromiso con la cultura popular de la región.
