Fallece marinero a bordo del Buque Cabo Vírgenes durante faena de pesca en alta mar
Un trágico accidente ocurrió a bordo del Buque Cabo Vírgenes mientras realizaba tareas de pesca de merluza común, resultando en el fallecimiento del marinero Alejandro Silva. La fatalidad se produce a pocos días de otro incidente mortal en la misma embarcación, lo que genera una profunda preocupación entre las autoridades marítimas y la comunidad pesquera. […]
Un trágico accidente ocurrió a bordo del Buque Cabo Vírgenes mientras realizaba tareas de pesca de merluza común, resultando en el fallecimiento del marinero Alejandro Silva. La fatalidad se produce a pocos días de otro incidente mortal en la misma embarcación, lo que genera una profunda preocupación entre las autoridades marítimas y la comunidad pesquera.
El Buque Cabo Vírgenes zarpó de Puerto Madryn el 4 de octubre con destino a la zona de pesca situada a aproximadamente 200 millas náuticas al noreste de Puerto Deseado. La tripulación tenía previsto regresar el 15 de octubre. Durante el trayecto, los tripulantes informaron que un portón del aparejo de pesca quedó atrapado, comprimiendo al marinero y provocándole intensos dolores y vómitos.
En el primer contacto con la central de emergencias, se indicó que Alejandro Silva estaba consciente, pero una segunda comunicación reveló que había perdido la conciencia. Ante esta situación, se activó de inmediato el protocolo de aeroevacuación de la Prefectura Naval Argentina, que movilizó un helicóptero de rescate para trasladar al herido al punto de atención más cercano.
A pesar de la pronta intervención del equipo de la Prefectura, el helicóptero no llegó a tiempo para restablecer signos vitales. Se empleó un desfibrilador externo automático (DEA) y se realizó reanimación cardiopulmonar (RCP) sin éxito. La confirmación de la muerte fue comunicada a la auxiliar fiscal federal Romina Mariana Cerezo, quien autorizó el cambio de rumbo del buque hacia Puerto Madryn para la entrega del cuerpo y la continuación de las diligencias legales.
Este hecho se suma a la tragedia ocurrida el 23 de julio de 2026, cuando el tripulante Eduardo Morales, de 50 años y originario de Sierra Grande, perdió la vida tras caer al mar mientras desempeñaba sus funciones en el mismo pesquero. La coincidencia de dos fallecimientos en un corto intervalo ha reavivado el debate sobre la seguridad en las operaciones de pesca de alta mar y la necesidad de revisar los protocolos de manejo de equipos.
Las autoridades de la Prefectura Naval Argentina han anunciado que se abrirá una investigación exhaustiva para determinar las causas exactas del accidente y establecer responsabilidades. Se espera que en las próximas horas se recojan testimonios de los tripulantes y se realice un peritaje técnico del aparejo involucrado. El objetivo es prevenir futuros incidentes y garantizar que las condiciones de trabajo cumplan con los estándares de seguridad marítima.
La comunidad pesquera y los familiares de los fallecidos reciben el más sentido pésame de las instituciones locales y nacionales. Este lamentable suceso subraya la importancia de reforzar la capacitación y el equipamiento de seguridad a bordo de los buques pesqueros, con el fin de proteger la vida de quienes laboran en el mar.
