Desregulación portuaria suspendida
El Gobierno nacional decidió suspender la aplicación del decreto de desregulación en los puertos, cediendo ante el reclamo del gremio de los prácticos del Puerto de Buenos Aires y de las terminales bonaerenses. La medida, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, buscaba modificar las reglas de juego del practicaje, un servicio obligatorio de […]
El Gobierno nacional decidió suspender la aplicación del decreto de desregulación en los puertos, cediendo ante el reclamo del gremio de los prácticos del Puerto de Buenos Aires y de las terminales bonaerenses. La medida, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, buscaba modificar las reglas de juego del practicaje, un servicio obligatorio de guías navales para el ingreso y egreso de buques.
La resistencia sindical logró abrir una brecha en la estrategia oficial, lo que llevó a la creación de una mesa de diálogo tripartita entre el Ministerio de Economía, la Secretaría de Transporte y los representantes del sector. En este espacio, se reevaluarán los puntos más controvertidos del decreto suspendido.
Como contrapartida al congelamiento de la desregulación y la apertura de negociaciones, las empresas e instituciones de prácticos asumieron un compromiso clave: impulsar un descuento del 20% en los costos de las tarifas de practicaje y pilotaje. Esta rebaja busca atender uno de los reclamos históricos del sector exportador sobre los costos argentinos en la vía navegable Troncal y en los puertos marítimos.
El servicio de practicaje es fundamental para la seguridad de la navegación. Los gremios argumentaban que una desregulación acelerada ponía en riesgo los estándares de seguridad en los canales de acceso, mientras que el Gabinete económico buscaba reducir los costos operativos del comercio exterior.
El acuerdo restituyó de inmediato la operatoria habitual en los puertos bonaerenses, aunque la tensión entre las metas desreguladoras de la administración central y las demandas de seguridad y representatividad del sector gremial promete mantenerse viva durante las próximas semanas de negociación. La fecha del 4 de agosto de 2026 marcó un punto de inflexión en el conflicto, ya que se logró un acuerdo que beneficia a ambas partes.
La medida de fuerza paralizó la operatoria del comercio exterior en varios puntos estratégicos, generando fuerte presión sobre la logística nacional. Sin embargo, gracias a la mesa de diálogo y el compromiso de las partes, se pudo encontrar una solución que beneficia a todos los involucrados.
En conclusión, la suspensión de la desregulación portuaria es un paso importante hacia la resolución del conflicto. La creación de la mesa de diálogo y el descuento del 20% en las tarifas de practicaje y pilotaje son medidas que buscan atender los reclamos del sector exportador y garantizar la seguridad de la navegación.
