El empleo, el frente social más crítico del Gobierno de Milei: crecen la informalidad y la vulnerabilidad juvenil
El empleo se ha convertido en el frente social más negativo para el Gobierno de Javier Milei. Aunque la Argentina no atraviesa el mayor nivel de desocupación de los últimos años, la estabilidad del indicador convive con un marcado deterioro en la calidad del trabajo. Según los datos del INDEC, la desocupación fue del 7,8% […]
El empleo se ha convertido en el frente social más negativo para el Gobierno de Javier Milei. Aunque la Argentina no atraviesa el mayor nivel de desocupación de los últimos años, la estabilidad del indicador convive con un marcado deterioro en la calidad del trabajo.
Según los datos del INDEC, la desocupación fue del 7,8% durante el primer trimestre de 2026. Sin embargo, la informalidad alcanzó al 44,2% de los trabajadores y la subocupación subió al 11,1%.
Los números muestran una economía que consigue incorporar trabajadores, pero principalmente a través de changas, empleos sin registrar, cuentapropismo precario y actividades con menos horas de las necesarias.
A ese panorama se suma una realidad especialmente crítica entre los jóvenes: la Universidad de Buenos Aires estima que casi la mitad de las personas de entre 18 y 29 años vive bajo alguna condición de vulnerabilidad.
Según los resultados provisorios del INDEC, la desocupación fue del 7,8% durante el primer trimestre de 2026. El indicador quedó apenas por debajo del 7,9% registrado en el mismo período de 2025 y por encima del 7,5% correspondiente al último trimestre del año pasado.
Dentro de los 31 aglomerados urbanos alcanzados por la Encuesta Permanente de Hogares había 14,6 millones de personas económicamente activas, 13,5 millones de ocupados, 1.145.000 desocupados que buscaban trabajo activamente y alrededor de 1,63 millones de subocupados.
La tasa de actividad pasó del 48,2% al 48,6% en un año, mientras que la tasa de empleo aumentó del 44,4% al 44,8%. Esto significa que hubo más personas dispuestas a trabajar y también más ocupados.
Las estimaciones puntuales del INDEC muestran que, entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, la cantidad de ocupados aumentó en aproximadamente 213.000 personas. Durante ese mismo período, los trabajadores informales crecieron en alrededor de 380.000.
La expansión de la informalidad fue, por lo tanto, superior al crecimiento total de la ocupación. Esto implica una reducción en el número estimado de ocupaciones formales, aunque se trata de resultados obtenidos mediante una encuesta y deben interpretarse con el correspondiente margen estadístico.
La informalidad total pasó del 42% al 44,2% en apenas un año, una suba de 2,2 puntos porcentuales. La subocupación también aumentó: pasó del 10% al 11,1%.
El indicador comprende a las personas que trabajan menos de 35 horas semanales, están disponibles y desean trabajar una mayor cantidad de horas.
En resumen, el empleo se ha convertido en el frente social más crítico del Gobierno de Milei, con una informalidad y subocupación en aumento, lo que afecta especialmente a los jóvenes.
La estabilidad del indicador de desocupación no refleja la realidad de la calidad del trabajo en la Argentina, donde la informalidad y la subocupación son problemas crecientes.
