La inteligencia artificial y la estabilidad financiera
La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que las entidades financieras valoran el riesgo, asignan el crédito y responden a las crisis. Cada vez está más integrada en la estructura de toma de decisiones del sistema financiero. Para los bancos centrales y los supervisores financieros, el principal desafío reside en garantizar que la […]
La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que las entidades financieras valoran el riesgo, asignan el crédito y responden a las crisis. Cada vez está más integrada en la estructura de toma de decisiones del sistema financiero.
Para los bancos centrales y los supervisores financieros, el principal desafío reside en garantizar que la IA se rija de manera que refuerce, en lugar de socavar, la estabilidad financiera. Tres prioridades destacan:
Reforzar la supervisión y la gobernanza de las tecnologías de negociación, concesión de préstamos y supervisión (SupTech) basadas en inteligencia artificial.
Mejorar la visibilidad del uso de la IA, las dependencias y los riesgos de correlación de activos derivados de las estrategias de negociación sincronizadas.
Profundizar la cooperación internacional en materia de resiliencia operativa y ciberdefensa.
La IA reduce el tiempo y la distancia en el sector financiero. Las operaciones, las decisiones crediticias y los análisis de supervisión se realizan cada vez más en tiempo real, lo que modifica la forma en que se propagan las crisis y la rapidez con que pueden volverse sistémicas.
En consecuencia, las responsabilidades relativas al funcionamiento del mercado, la estabilidad financiera y la resiliencia operativa están cada vez más interrelacionadas con las políticas y las decisiones de gobernanza en materia de IA.
La IA se está integrando cada vez más en las operaciones bursátiles y de inversión en los principales mercados de capitales. Los modelos de aprendizaje automático generan señales de alta frecuencia, y la IA generativa analiza en tiempo real las teleconferencias sobre resultados, los informes regulatorios y las noticias económicas.
Hasta ahora, el impacto de la IA ha sido evolutivo más que disruptivo, pero su integración se está acelerando entre los grandes bancos de inversión, gestores de activos y fondos de cobertura.
En condiciones normales de mercado, los efectos son en general positivos. La ejecución basada en IA puede ayudar a mejorar la liquidez, reducir los costos de transacción y acelerar la determinación de precios.
En los mercados de crédito, los modelos con soporte de IA en los préstamos al consumo y a las pequeñas empresas refuerzan la detección de fraudes y amplían los datos utilizados para la evaluación de riesgos.
Sin embargo, en periodos de estrés, esas mismas características pueden amplificarse: la IA puede acelerar los mercados y aumentar su interconexión.
Un análisis del FMI muestra que algunos fondos basados en IA se reequilibraron rápidamente en respuesta a la crisis del COVID-19, lo que sugiere que la IA puede ser una herramienta útil para mejorar la resiliencia del sistema financiero.
En resumen, la IA está transformando la forma en que las entidades financieras operan y toman decisiones. Es importante que los bancos centrales y los supervisores financieros trabajen juntos para garantizar que la IA se rija de manera que refuerce la estabilidad financiera.
