Milei defiende su política sobre Malvinas y niega que sea estrategia electoral
El presidente Javier Milei sostuvo este miércoles en una entrevista con el canal de streaming Neura que las recientes medidas de su Gobierno relativas a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas no son una maniobra electoral, sino el resultado de una estrategia de largo plazo. Durante la conversación, Milei refutó a los analistas políticos […]
El presidente Javier Milei sostuvo este miércoles en una entrevista con el canal de streaming Neura que las recientes medidas de su Gobierno relativas a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas no son una maniobra electoral, sino el resultado de una estrategia de largo plazo.
Durante la conversación, Milei refutó a los analistas políticos que afirman que el impulso a la causa malvinense se basa en una cuestión de imagen y oportunismo. “Los analistas políticos dicen que impulsamos Malvinas por cuestión de imagen y oportunismo político. Es una estupidez mayúscula”, declaró el mandatario, subrayando que la decisión de endurecer las sanciones contra empresas y directivos que realicen actividades de explotación de hidrocarburos en el archipiélago sin autorización argentina fue tomada en una reunión de Gabinete el lunes, antes de la cadena nacional del 3 de septiembre.
El presidente explicó que la política se diseñó antes de que se conocieran públicamente los detalles de la iniciativa y que el factor que aceleró la decisión fue la declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 31 de agosto, cuando manifestó que estaba revisando la posición de su Gobierno respecto de la cuestión Malvinas. “La cadena es disparada por el comentario de Donald Trump acerca de que estaba revisando la posición frente a Malvinas. Todos hechos exógenos”, enfatizó.
En el discurso, Milei reconoció que el Gobierno aprovechó la situación generada a partir de los dichos de Trump para avanzar con su estrategia sobre las empresas que desarrollan actividades vinculadas con los hidrocarburos en las islas, pero afirmó que no existe una intencionalidad política electoral. “No tiene una intencionalidad política electoral”, reiteró, y explicó que el objetivo es “meter presión” sobre las compañías para que deban optar entre continuar con proyectos en Malvinas o participar de desarrollos energéticos en territorio argentino.
El mandatario citó el desarrollo de Vaca Muerta y las condiciones generadas por el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) como herramientas para atraer inversiones al país. “A la luz del RIGI, de las mejoras que estamos teniendo, usted tiene que elegir entre un proyecto incierto y los proyectos concretos, por ejemplo de Vaca Muerta”, sostuvo, señalando que la política busca equilibrar la soberanía con la competitividad económica.
En conclusión, Milei reafirmó que la política sobre las Islas Malvinas es una estrategia de largo plazo que se ha venido gestando durante tres años y que su implementación se ha basado en decisiones tomadas en el Gabinete y en el contexto internacional. La defensa del presidente se centra en la continuidad de la estrategia y en la necesidad de ejercer presión sobre las empresas para proteger la soberanía argentina.
