Sociedades rurales del sudeste expresan inquietud por la nueva normativa de vacunación antiaftosa
En una reunión celebrada en Lobería, las sociedades rurales del sudeste bonaerense debatieron intensamente los cambios previstos en el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis, generando una palpable preocupación entre los productores del sector agropecuario. El encuentro, convocado por las organizaciones agrarias de la zona, se centró en la Resolución 201/2026 […]
En una reunión celebrada en Lobería, las sociedades rurales del sudeste bonaerense debatieron intensamente los cambios previstos en el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis, generando una palpable preocupación entre los productores del sector agropecuario.
El encuentro, convocado por las organizaciones agrarias de la zona, se centró en la Resolución 201/2026 emitida por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Dicha normativa, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027, permitirá a los ganaderos elegir a un veterinario privado acreditado para aplicar las vacunas oficiales, modificando sustancialmente la logística sanitaria que hasta ahora estaba centralizada.
Los representantes de los productores señalaron que la segunda campaña de vacunación del presente año presentó diversas complicaciones, entre ellas retrasos en la distribución de insumos, falta de coordinación entre los técnicos y dificultades para acceder a los animales en zonas de difícil alcance. Estas problemáticas, según los asistentes, podrían agravarse bajo el nuevo esquema si no se establecen mecanismos claros de supervisión y control.
Asimismo, se resaltó la necesidad de contar con una lista actualizada de veterinarios privados acreditados, ya que la ausencia de un registro oficial podría generar incertidumbre y retrasos en la aplicación de las vacunas. Los dirigentes rurales solicitaron al SENASA la publicación inmediata de dicho listado y la implementación de un canal de atención permanente para resolver dudas operativas.
Otro punto crítico expuesto fue la posible disparidad de costos entre los distintos proveedores privados. Los productores temen que la liberalización del servicio pueda traducirse en aumentos de precios, afectando la rentabilidad de los pequeños y medianos explotadores. Por ello, se pidió al Ministerio de Agroindustria la creación de un esquema de subsidios o tarifas reguladas que garantice la igualdad de condiciones para todos los ganaderos.
En el marco de la discusión, se subrayó la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica y la trazabilidad de los lotes de vacuna. Los organismos de control deben asegurar que los productos utilizados cumplan con los estándares de calidad y que su aplicación sea debidamente registrada, evitando brechas que puedan comprometer la erradicación de la fiebre aftosa en la región.
Para concluir, los participantes acordaron presentar un documento conjunto al SENASA y a las autoridades provinciales, con propuestas concretas que incluyan plazos de implementación, criterios de acreditación de veterinarios y mecanismos de financiamiento. La expectativa es que, mediante el diálogo institucional, se logre un esquema de vacunación que combine eficiencia operativa con la protección sanitaria necesaria para la actividad ganadera del sudeste bonaerense.
