Rosario Central gana la Supercopa Internacional ante Estudiantes con polémico penal de Di María
El Rosario Central se coronó campeón de la Supercopa Internacional tras vencer por 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, el sábado 15 de junio. La final, sin embargo, se vio empañada por decisiones arbitrales controvertidas, protestas de los jugadores y una atmósfera tensa que se […]
El Rosario Central se coronó campeón de la Supercopa Internacional tras vencer por 3-1 a Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, el sábado 15 de junio. La final, sin embargo, se vio empañada por decisiones arbitrales controvertidas, protestas de los jugadores y una atmósfera tensa que se extendió hasta los vestuarios.
El encuentro comenzó con una ventaja temprana para los platenses. Antes de que transcurriese el primer minuto, una jugada ofensiva culminó con Alexis Castro dentro del área, marcando el 1-0 y poniendo al conjunto en ventaja. El Rosario Central reaccionó rápidamente y buscó el empate.
A los 22 minutos, Ángel Di María ejecutó un tiro libre desde el borde del área, igualando el marcador. El partido se mantenía equilibrado hasta el intermedio, cuando surgió la polémica que definiría el rumbo de la contienda.
Durante los minutos de descuento de la primera mitad, Leandro González Pírez tuvo un contacto con Enzo Copetti cuando el delantero de Rosario Central ingresaba al área. El árbitro Darío Herrera, con el apoyo del VAR y la asistencia de Jorge Baliño, revisó la jugada y sancionó un penal para el equipo central. Di María convirtió el penal, estableciendo el 2-1 antes del descanso. La decisión provocó una protesta inmediata de los jugadores de Estudiantes, quienes cuestionaron la intensidad del contacto y la ubicación de la infracción.
El segundo tiempo se caracterizó por un clima aún más tenso. Elías Verón, jugador de Rosario Central, fue amonestado por una falta sobre Adolfo Gaich, pero el árbitro no lo expulsó. El entrenador Jorge Almirón sustituyó a Verón poco después, una acción que aumentó el malestar de los platenses. Además, el Rosario Central mantuvo la ventaja 2-1, mientras que Estudiantes buscaba el empate y protagonizó otras dos situaciones polémicas dentro del área.
Una de las jugadas más discutidas fue cuando Adolfo Gaich ganó de cabeza y la pelota impactó en Ignacio Ovando. Los platenses reclamaron una mano, pero el árbitro no sancionó penal. Tras el partido, el presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, expresó su descontento con el arbitraje y publicó un mensaje crítico en sus redes sociales.
En conclusión, el triunfo de Rosario Central se logró con una actuación destacada de Ángel Di María y la capacidad de su equipo para capitalizar las oportunidades. No obstante, la final quedó marcada por la controversia arbitraria y la tensión que se manifestó tanto dentro como fuera del campo, dejando a la comunidad futbolera con preguntas sobre la imparcialidad y la gestión de la competición.
