Repudio regional por la agresión al entrenador Alberto Pastrello durante un partido de básquet femenino
La agresión sufrida por el entrenador de básquet femenino del Club Rivadavia, Alberto Pastrello, durante una jornada deportiva disputada el último domingo entre su equipo y Quilmes de Tres Arroyos, generó un amplio repudio en el ámbito deportivo regional. El episodio de violencia encendió alarmas sobre la seguridad en el deporte amateur y formativo, y […]
La agresión sufrida por el entrenador de básquet femenino del Club Rivadavia, Alberto Pastrello, durante una jornada deportiva disputada el último domingo entre su equipo y Quilmes de Tres Arroyos, generó un amplio repudio en el ámbito deportivo regional. El episodio de violencia encendió alarmas sobre la seguridad en el deporte amateur y formativo, y motivó pronunciamientos de diversas organizaciones ligadas al deporte local.
Uno de los primeros organismos en expedirse fue el Círculo de Periodistas Deportivos de Necochea, que expresó “su más enérgico repudio” ante lo ocurrido y manifestó su solidaridad con Pastrello, reconocido como un histórico formador del básquet necochense. En un comunicado difundido en las últimas horas, la entidad destacó la extensa trayectoria del entrenador en el desarrollo del básquet femenino local y regional.
El comunicado hizo especial mención al trabajo conjunto que Pastrello lleva adelante junto a Leticia Arancón Ruiz en la formación de generaciones de jugadoras, tanto dentro como fuera de la cancha. “Ha dedicado años de trabajo, compromiso y pasión no solo al crecimiento deportivo, sino también a la construcción de personas con valores, respeto y sentido de pertenencia”, señalaron desde el Círculo. La entidad también reclamó la intervención de las autoridades competentes para esclarecer lo sucedido y garantizar que hechos de esta naturaleza no vuelvan a repetirse. “Consideramos inadmisible cualquier hecho de violencia dentro o fuera de un campo de juego”, sostuvieron.
El agresor fue identificado como Gino Baccey, entrenador de Quilmes de Tres Arroyos. Desde el espacio Muchachas, Periodismo Deportivo con Perspectiva de Género, también repudiaron la agresión y aportaron un dato significativo: Baccey habría sido denunciado públicamente en ocasiones anteriores por hechos de violencia, incluyendo situaciones vinculadas a violencia de género. Este antecedente profundizó la preocupación de distintos sectores del deporte regional y reforzó los reclamos de intervención institucional.
El hecho se produjo en el marco de una fecha del básquet regional femenino y volvió a poner sobre la mesa una problemática que preocupa al deporte amateur: la violencia ejercida contra figuras que, como los entrenadores y formadores, dedican su tiempo al desarrollo deportivo y humano de las y los jóvenes de la región. Distintos actores del ambiente coincidieron en señalar que este tipo de situaciones contradicen los valores esenciales que el deporte debería promover.
La agresión a Pastrello generó muestras de apoyo hacia el entrenador y su familia por parte de clubes, colegas, periodistas y referentes deportivos de Necochea y la región. Club Rivadavia, institución a la que pertenece el técnico agredido, también se vio involucrada en el centro del debate, en tanto sus dirigentes y socios expresaron su respaldo incondicional a quien conduce el básquet femenino de la entidad.
La situación puso en evidencia la necesidad de que las entidades rectoras del básquet regional actúen con firmeza frente a episodios de violencia. Múltiples voces del ambiente deportivo coincidieron en que la respuesta institucional debe ser clara, rápida y ejemplificadora, con el objetivo de preservar los entornos deportivos como espacios seguros, especialmente en las categorías formativas y en el deporte femenino.
A la espera de definiciones por parte de las autoridades del básquet regional, el episodio continúa generando repercusiones en Necochea y en los distintos partidos de la región. La comunidad deportiva mantiene su atención sobre las medidas que se adopten en los próximos días, en un contexto en que la violencia en el deporte amateur se instaló nuevamente como una preocupación colectiva que exige respuestas concretas y sostenidas en el tiempo.
