Reparan pozo peligroso en la calle 538 de Quequén tras rotura de caño cloacal
Quequén recibió, el día de hoy, la solución definitiva a una excavación de gran profundidad que había surgido entre los números 513 y 515 de la calle 538, tras la rotura de un caño del sistema de red cloacal. El incidente había generado una alerta entre los frentistas y los vecinos, quienes denunciaban el riesgo […]
Quequén recibió, el día de hoy, la solución definitiva a una excavación de gran profundidad que había surgido entre los números 513 y 515 de la calle 538, tras la rotura de un caño del sistema de red cloacal. El incidente había generado una alerta entre los frentistas y los vecinos, quienes denunciaban el riesgo inminente para peatones y automóviles.
Las autoridades locales, a través de la delegación municipal, confirmaron que el hundimiento se debía al socavamiento de la subbase provocado por la fuga de líquidos del caño roto. La pérdida de líquido había erosionado el terreno, creando un pozo que comprometía la transitabilidad de la arteria y ponía en peligro la seguridad vial.
Para atender la emergencia, el Corralón Municipal de Quequén movilizó un equipo especializado con maquinaria pesada y cuadrillas de operarios. La intervención se dividió en tres fases: primero, el saneamiento de la red cloacal, con la reparación del conducto subterráneo para detener la fuga; segundo, el relleno del hueco con material árido; y tercero, la compactación del terreno para restablecer la firmeza de la calzada.
El proceso de saneamiento consistió en la sustitución de los tramos dañados del caño y la verificación de la estanqueidad del sistema. Con la fuga controlada, se evitó la continuidad de la erosión y se garantizó la estabilidad del subsuelo antes de proceder al relleno.
Una vez sellado el conducto, la maquinaria vial procedió al relleno del pozo, empleando áridos de granulometría adecuada para asegurar una buena cohesión. Posteriormente, los operarios realizaron la compactación mediante rodillos vibratorios, nivelando la superficie y devolviendo la transitabilidad a la cuadra.
Aunque los trabajos concluyeron de manera satisfactoria, la delegación municipal emitió un llamado a la precaución. Se solicitó a conductores y peatones circular con extrema cautela por el tramo comprendido entre los números 513 y 515 de la calle 538, ya que el material de relleno necesita un período de asentamiento antes de alcanzar su consolidación definitiva.
Con la finalización de la obra, las autoridades reiteraron su compromiso con el mantenimiento de la infraestructura urbana y recordaron a la comunidad la importancia de reportar cualquier anomalía en la vía pública. El rápido accionar del municipio y del Corralón Municipal de Quequén evitó posibles accidentes y devolvió la normalidad al tránsito local.
