Necochea y el desafío de recuperar su patrimonio histórico a 145 años de su fundación
En el marco de los 145 años de Necochea, el profesor de Historia Nicolás Stéfano reflexionó sobre la importancia de preservar los edificios históricos, fortalecer la identidad local y planificar el crecimiento de la ciudad. Durante una entrevista radial, el docente advirtió sobre la pérdida de espacios emblemáticos y sostuvo que conocer el pasado es […]
En el marco de los 145 años de Necochea, el profesor de Historia Nicolás Stéfano reflexionó sobre la importancia de preservar los edificios históricos, fortalecer la identidad local y planificar el crecimiento de la ciudad. Durante una entrevista radial, el docente advirtió sobre la pérdida de espacios emblemáticos y sostuvo que conocer el pasado es fundamental para decidir qué Necochea se quiere construir hacia el futuro.
Stéfano, que también desarrolla tareas de investigación, planteó la necesidad de recuperar la memoria de la ciudad y generar más espacios para conocer sus orígenes. Uno de los principales aspectos que destacó fue la escasa presencia de la historia local en los ámbitos educativos. Si bien en los profesorados suelen desarrollarse investigaciones vinculadas con la comunidad, consideró que todavía falta material histórico y documentación que permita conocer con mayor profundidad el pasado necochense.
En ese sentido, remarcó que los edificios antiguos, las construcciones emblemáticas y los espacios públicos funcionan como testimonios silenciosos de otras épocas. Entre ellos mencionó el molino cercano al puerto, las casonas de Quequén, el Hotel Marino, el Hotel Royal, la estación de trenes y el puente colgante. Según explicó, muchas veces la vida cotidiana hace que esos lugares pierdan relevancia ante nuestros ojos. Sin embargo, representan una parte fundamental de la historia y permiten comprender cómo fue cambiando la ciudad a lo largo del tiempo.
Durante la conversación también hubo lugar para recordar cómo eran las costumbres de quienes visitaban las playas a fines del siglo XIX y comienzos del XX. El profesor señaló que el turismo era inicialmente una actividad reservada para determinados sectores sociales y que los hoteles reflejaban ese nivel de lujo. Más adelante, especialmente entre las décadas de 1940 y 1950, el disfrute de la playa comenzó a masificarse. Incluso recordó que existían reglamentaciones específicas sobre el comportamiento y la vestimenta de los bañistas, en una época en la que ir a la playa constituía un verdadero ritual social.
La historia también permite reconstruir los primeros pasos de la planificación urbana. En ese marco, explicó que durante la fundación de Necochea existieron distintas posturas respecto de la ubicación del centro y que finalmente se avanzó con el trazado que dio origen al actual centro histórico.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la pérdida de edificios y espacios que formaron parte de la identidad necochense. El docente consideró que durante mucho tiempo predominó una idea de progreso asociada con reemplazar lo anterior por nuevas construcciones, sin valorar suficientemente el patrimonio existente. Esa visión, según Stéfano, derivó en la desaparición de construcciones que hoy serían irrecuperables.
El profesor insistió en que la historia no es solo un conjunto de datos del pasado, sino una herramienta para la planificación. Conocer qué se perdió y por qué permite tomar mejores decisiones sobre el futuro de la ciudad. En ese sentido, llamó a fortalecer el sentido de pertenencia y a integrar la historia local en la educación formal y en los espacios de participación comunitaria.
La reflexión de Stéfano invita a pensar el patrimonio no como un obstáculo para el desarrollo, sino como un activo cultural y turístico. Recuperar y valorar los edificios históricos, promover investigaciones locales y generar conciencia sobre la identidad necochense son pasos fundamentales para construir una ciudad que honre su pasado mientras planifica su porvenir.
