Modificación de la Ley de Tránsito: nueva jerarquía de vías y su impacto en Necochea y Quequén
La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires aprobó una reforma a la Ley de Tránsito que redefine la prioridad de paso en los cruces, estableciendo un orden jerárquico entre autopistas, avenidas, calles y pasajes. El proyecto de ley, sancionado el 12 de octubre de 2024, mantiene vigente la regla tradicional de “quien viene por […]
La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires aprobó una reforma a la Ley de Tránsito que redefine la prioridad de paso en los cruces, estableciendo un orden jerárquico entre autopistas, avenidas, calles y pasajes.
El proyecto de ley, sancionado el 12 de octubre de 2024, mantiene vigente la regla tradicional de “quien viene por la derecha tiene prioridad”, pero la condiciona a la categoría de la vía involucrada. Así, cuando se intersectan arterias de distinta jerarquía, la de mayor rango prevalece.
El nuevo esquema de precedencia se organiza de la siguiente forma: autopistas, semiautopistas, rutas, carreteras, avenidas, calles y pasajes. En la práctica, un vehículo que circula por una calle debe ceder el paso a otro que transita por una avenida, aun cuando llegue desde la derecha.
Para los municipios de Necochea y Quequén, donde abundan cruces sin semáforos entre avenidas y calles, la medida implica un cambio concreto en la conducta cotidiana de los conductores. La normativa busca evitar la confusión que generaba la aplicación automática de la regla de la derecha en estos puntos críticos.
Un ejemplo típico: un automóvil que avanza por la calle San Martín llega a la intersección con la avenida San Juan. Según la nueva jerarquía, el conductor de la calle debe detenerse y ceder el paso al vehículo que circula por la avenida, independientemente de la posición relativa.
La reforma no elimina otras obligaciones de seguridad vial. La velocidad debe ajustarse a la condición del cruce, la atención al entorno sigue siendo obligatoria y la prioridad de los peatones permanece intacta, tal como lo establece el Código de Tránsito vigente.
El impulso legislativo respondió a la multiplicidad de fallos judiciales contradictorios surgidos a raíz de accidentes en intersecciones sin señalización específica. La incorporación de la provincia a la Ley Nacional de Tránsito había dejado ambiguas las normas para vías de distinta jerarquía, generando incertidumbre tanto para conductores como para aseguradoras y tribunales.
Con la nueva disposición, la autoridad provincial busca uniformar criterios, reducir la litigiosidad y aportar mayor claridad a la ciudadanía. Se espera que, a mediano plazo, la medida contribuya a disminuir los conflictos en los cruces y a mejorar la fluidez del tráfico en áreas urbanas de la provincia.
