Falleció Zulema Galperín, recordada actriz y figura viral de Duro de Domar
El ámbito artístico nacional despide a una de sus figuras más queridas y singulares. Zulema Galperín falleció a los 90 años, según confirmó oficialmente la Asociación Argentina de Actores y Actrices. La noticia generó inmediatas muestras de pesar en redes sociales y entre colegas que destacaron su extensa trayectoria y su inesperada popularidad en la […]
El ámbito artístico nacional despide a una de sus figuras más queridas y singulares. Zulema Galperín falleció a los 90 años, según confirmó oficialmente la Asociación Argentina de Actores y Actrices. La noticia generó inmediatas muestras de pesar en redes sociales y entre colegas que destacaron su extensa trayectoria y su inesperada popularidad en la cultura pop argentina.
Nacida en Buenos Aires, Galperín desarrolló una carrera que abarcó cine, teatro, televisión, plataformas digitales y publicidad. Su versatilidad le permitió mantenerse vigente durante décadas, adaptándose a los cambios de la industria y conquistando a nuevas generaciones de espectadores. Su nombre se volvió masivo cuando participó en el programa Duro de Domar, donde un sketch la inmortalizó como la “abuela cocainómana”, un personaje que, lejos de ofenderla, la convirtió en un fenómeno viral.
Aquella caracterización, emitida por primera vez en la década de 2000, la transformó en una celebridad de culto. Con humor y desfachatez, Galperín se apropió del papel y lo llevó a distintos formatos, siempre con una sonrisa cómplice. En los últimos años, su presencia en redes sociales le valió el cariño de un público joven que la descubrió a través de clips y memes. La actriz supo capitalizar esa fama sin perder su esencia teatral.
La Asociación Argentina de Actores y Actrices fue la encargada de comunicar la noticia, lo que subraya el reconocimiento institucional a su labor. La entidad destacó su profesionalismo y su aporte al patrimonio cultural. Colegas y admiradores expresaron su dolor en plataformas digitales, donde las condolencias se multiplicaron. Muchos recordaron anécdotas de rodajes y funciones, resaltando su generosidad y su pasión por el oficio.
Su fallecimiento ocurre en un momento en que la industria del espectáculo enfrenta desafíos significativos, desde la crisis económica hasta la transformación de los consumos culturales. La partida de Galperín deja un vacío en el corazón de quienes valoran el arte como herramienta de conexión humana. Su capacidad para reinventarse y su humor irreverente son un legado que trasciende generaciones.
El velatorio se llevará a cabo en Capital Federal y se espera la presencia de numerosos artistas. Aún no se informaron detalles sobre un homenaje público, aunque distintas personalidades ya solicitaron que se la recuerde en los premios de la temporada. Su figura será difícil de reemplazar en el imaginario popular.
Zulema Galperín partió a los 90 años, dejando una obra que combina teatro clásico, comedia televisiva y fenómenos virales. Su historia demuestra que el talento no tiene edad y que la risa puede ser una forma de resistencia. En un país que la despidió con tristeza y gratitud, su nombre quedará asociado a la alegría y a la osadía de romper moldes.
