El FMI advierte que las disrupciones en el transporte global frenan el crecimiento mundial
Rutas marítimas y aéreas bajo presión: el impacto en la economía global según el FMI El Fondo Monetario Internacional alertó que las perturbaciones en el transporte marítimo y aéreo derivadas del conflicto en Oriente Medio representan uno de los principales factores de desaceleración económica a nivel mundial. Así lo señalan los editores del blog oficial […]
Rutas marítimas y aéreas bajo presión: el impacto en la economía global según el FMI
El Fondo Monetario Internacional alertó que las perturbaciones en el transporte marítimo y aéreo derivadas del conflicto en Oriente Medio representan uno de los principales factores de desaceleración económica a nivel mundial. Así lo señalan los editores del blog oficial del organismo en un análisis publicado el 3 de mayo de 2026, en el marco del informe Perspectivas de la Economía Mundial correspondiente a abril de este año.
Según el documento, las interrupciones en las rutas de transporte no solo afectan el flujo de mercancías y energía, sino que generan consecuencias directas sobre los precios al consumidor y los niveles de vida, con un impacto desproporcionado sobre los hogares de menores ingresos en los países más vulnerables.
El Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb: dos años sin recuperación
El informe hace foco en la situación del Mar Rojo, donde los ataques contra embarcaciones comerciales iniciados en 2023 forzaron a numerosos buques a modificar sus trayectorias, eludiendo el Canal de Suez para rodear el continente africano. Esta alternativa, significativamente más larga y costosa, se convirtió en la norma para gran parte del tráfico marítimo internacional.
Más de dos años después del inicio de los ataques, el tránsito por el estrecho de Bab el-Mandeb —el corredor estratégico ubicado entre Yemen y Yibuti que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén— continúa operando en aproximadamente la mitad de su capacidad histórica. El FMI subraya que esta situación persiste incluso cuando los combates en la región han cedido en intensidad, lo que revela que la recuperación de las cadenas logísticas globales no acompaña automáticamente a los procesos de pacificación.
La fotografía del estrecho de Ormuz —puerta de salida del petróleo del Golfo Pérsico— y del tráfico aéreo regional completan un panorama de incertidumbre que el organismo considera lejos de resolverse en el corto plazo. El informe advierte que, incluso en un escenario de paz duradera, el retorno a la normalidad operativa será un proceso gradual y con fricciones.
Cadenas de suministro, precios y crecimiento: los tres frentes afectados
El FMI identifica tres canales principales a través de los cuales las disrupciones logísticas se transmiten a la economía real. En primer lugar, el comercio internacional se ralentiza cuando las rutas se alargan o se cierran, lo que reduce los volúmenes intercambiados y encarece los fletes. En segundo lugar, los costos se trasladan a lo largo de las cadenas de suministro, afectando tanto a productores como a intermediarios. En tercer lugar, las economías con alta dependencia del turismo y de las importaciones para abastecer su mercado interno son las más expuestas a este tipo de shocks externos.
En términos concretos, los consumidores perciben estas tensiones principalmente a través del incremento en los precios de alimentos y productos básicos. El organismo señala con énfasis que son los hogares de bajos ingresos quienes absorben de manera más pronunciada el impacto de estos aumentos, dado que destinan una mayor proporción de su presupuesto a bienes esenciales.
El escenario proyectado por el FMI plantea que, si el tránsito por el estrecho de Ormuz y los vuelos regionales se recuperan de forma lenta —tal como ocurrió con la ruta del estrecho de Bab el-Mandeb—, el freno sobre el crecimiento económico global se extenderá mucho más allá del fin de los enfrentamientos armados. Esta posibilidad no es descartada por el organismo, que la contempla como un riesgo concreto en su escenario base.
Resiliencia logística como política pública
Frente a este diagnóstico, el informe concluye con una recomendación de política económica de carácter urgente: fortalecer la resiliencia de las redes de transporte. El FMI sostiene que las medidas orientadas a diversificar rutas, modernizar infraestructura y reducir la dependencia de corredores únicos son ahora fundamentales no solo para sostener el crecimiento, sino también para proteger los medios de vida de las poblaciones más vulnerables.
La advertencia del organismo cobra relevancia en un contexto en que la economía argentina, dependiente de las exportaciones agropecuarias y de las importaciones de insumos industriales, no está ajena a las fluctuaciones en los costos logísticos globales. El encarecimiento de los fletes marítimos y las demoras en las cadenas de suministro impactan sobre los márgenes de competitividad de los productos nacionales en los mercados externos, así como sobre el precio interno de bienes importados.
El informe completo del FMI está disponible en el marco de las Perspectivas de la Economía Mundial de abril de 2026 y puede consultarse a través del portal oficial del organismo.
