Colectivos en Necochea y Quequén: reducción de flota mínima a 16 unidades
El nuevo borrador de licitación para el transporte público de Necochea y Quequén propone una reducción drástica de la flota mínima, pasando de 40 a 16 vehículos, y permite que las empresas presenten ofertas sin incluir cinco de las nueve líneas previstas. La propuesta, presentada el 9 de octubre, llega tras dos intentos de convocatoria […]
El nuevo borrador de licitación para el transporte público de Necochea y Quequén propone una reducción drástica de la flota mínima, pasando de 40 a 16 vehículos, y permite que las empresas presenten ofertas sin incluir cinco de las nueve líneas previstas. La propuesta, presentada el 9 de octubre, llega tras dos intentos de convocatoria que resultaron infructuosos, lo que obligó al Ejecutivo a modificar las condiciones de participación para la concesión que se proyecta a 20 años.
La Comisión de Transporte del Concejo Deliberante, presidida por Julián Kristiansen, recibió el borrador el viernes y se acordó que los concejales se reunirán nuevamente el 12 de octubre para revisar el texto antes de avanzar a la etapa legislativa. La propuesta busca simplificar la competencia, reduciendo las obligaciones mínimas y ofreciendo nuevas herramientas de auditoría económica y seguimiento del servicio.
El esquema revisado establece que las líneas 502, 510, 511 y 512 sean obligatorias, mientras que las líneas 513, 514, 515, 517 y 518 serán opcionales. Incluir las líneas opcionales sumará puntos a la propuesta, pero no será indispensable para que la oferta sea válida. Esta división marca una diferencia sustancial respecto al pliego anterior, que obligaba a cubrir las nueve líneas sin distinción.
En la línea 502, los interesados podrán ofrecer los ramales A y C o, además, el B. Para la línea 518, se deberá elegir uno de sus dos ramales si se decide prestar ese servicio. Los recorridos hacia Las Grutas y Costa Bonita, correspondientes a las líneas 515 y 517, quedarán incentivados mediante el sistema de evaluación, aunque su cobertura no será obligatoria.
La reducción de la flota mínima representa un descenso del 60% respecto al pliego anterior, pasando de un parque móvil de 40 a 60 unidades a uno de 16 a 30. Los vehículos deberán contar con al menos 20 asientos y cualquier modificación posterior de la flota requerirá autorización municipal. Esta medida no implica necesariamente una reducción proporcional del servicio, ya que la cobertura depende también de las frecuencias y kilómetros prestados.
El borrador también ajusta la valoración de la antigüedad de la flota: antes, el máximo de 40 puntos por solvencia técnica correspondía a una flota de hasta un año de promedio; ahora, el máximo será de 35 puntos para una flota de hasta cinco años. Este cambio busca incentivar la renovación de la flota sin penalizar excesivamente a las empresas con vehículos de mayor edad.
La propuesta, aún en fase de debate legislativo, puede recibir modificaciones antes de su aprobación definitiva. Los concejales deberán evaluar el impacto de la reducción de líneas obligatorias y la flota mínima en la calidad del servicio y en la competitividad del mercado. Se espera que la nueva normativa permita una operación de menor escala, pero su efecto sobre los pasajeros dependerá de la distribución de los vehículos y de la capacidad de las empresas para cumplir los horarios y contar con reemplazos.
En conclusión, la propuesta de licitación busca equilibrar la necesidad de un servicio público eficiente con la viabilidad económica de las empresas concesionarias. La reducción de la flota mínima y la flexibilización de las líneas obligatorias podrían facilitar la participación de nuevas empresas, pero su éxito dependerá de la implementación y del seguimiento de los criterios de calidad y cobertura establecidos por la Comisión de Transporte.
