Arrancó la obra de repotenciación eléctrica en Quequén: inversión de más de 32.000 millones de pesos
La obra de repotenciación energética en Quequén dio sus primeros pasos concretos en las últimas horas con el inicio de los trabajos de construcción del obrador, marcando el arranque formal de uno de los proyectos de infraestructura más significativos para el futuro productivo y energético del distrito de Necochea. La iniciativa, largamente esperada por distintos […]
La obra de repotenciación energética en Quequén dio sus primeros pasos concretos en las últimas horas con el inicio de los trabajos de construcción del obrador, marcando el arranque formal de uno de los proyectos de infraestructura más significativos para el futuro productivo y energético del distrito de Necochea. La iniciativa, largamente esperada por distintos sectores industriales, portuarios y comerciales de la región, promete transformar de manera sustancial la capacidad eléctrica disponible en la zona.
El proyecto contempla la construcción de una nueva Estación Transformadora de 23,2 kilovatios y su vinculación al sistema eléctrico de 132 kV, lo que permitirá cuadruplicar la capacidad energética de Quequén: de los actuales 15 megavatios (MW) a 60 MW. Se trata de un salto cuantitativo que los especialistas y referentes del sector consideran imprescindible para sostener el crecimiento que el puerto y la ciudad vienen registrando en los últimos años.
La inversión total supera los 25.000 millones de pesos, con estimaciones que sitúan el desembolso definitivo por encima de los 32.000 millones de pesos, posicionando a esta obra entre las más relevantes en materia energética de la región en las últimas décadas. El financiamiento proviene del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en articulación con el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, en el marco del programa regional de Transporte Eléctrico.
La ejecución estará a cargo de la Unión Transitoria conformada por ECOP Construcciones S.R.L. y PROOBRA S.A., con un plazo de ejecución establecido en 641 días corridos. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ya había anunciado oficialmente el inicio de los trabajos, proyectando la inauguración de la obra para septiembre de 2027.
El presidente de la Usina Popular Cooperativa (UPC) “Sebastián de María”, César Arrieta, se refirió a la trascendencia del proyecto: «La repotenciación aparece como una pieza estratégica para acompañar el crecimiento de Puerto Quequén, su desarrollo urbano y productivo de Quequén y Necochea en los próximos años». La cooperativa eléctrica, junto a la Municipalidad de Necochea y el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, representa una de las tres instituciones pilares del distrito, cuya articulación es señalada de manera recurrente como clave para el desarrollo local.
Los beneficios esperados van más allá del incremento en la capacidad instalada. La obra permitirá mejorar la estabilidad del suministro eléctrico, reducir de manera significativa los cortes de energía que afectan tanto a usuarios residenciales como a los sectores productivos, y generar las condiciones necesarias para la radicación de nuevas industrias y empresas vinculadas al desarrollo portuario e industrial del distrito. En ese sentido, el impacto en la generación de puestos de trabajo es uno de los aspectos más destacados por los referentes locales.
El sector portuario e industrial de Quequén viene demandando desde hace años una solución de fondo a las limitaciones energéticas que condicionan su expansión. La concreción de esta obra responde a esa demanda histórica y se enmarca en un contexto de creciente actividad en el Puerto Quequén, uno de los puertos graneleros más importantes del país, cuyas proyecciones de crecimiento requerían de manera impostergable una infraestructura eléctrica acorde.
Con el inicio formal de los trabajos, el distrito de Necochea comienza a transitar una etapa que los propios actores institucionales califican como histórica. La repotenciación eléctrica de Quequén no solo representa una inversión de magnitud inédita para la región, sino también una apuesta concreta al desarrollo económico, industrial y portuario de largo plazo, con impacto directo en la calidad de vida de los vecinos y en la competitividad del entramado productivo local.
