Alerta por hantavirus en Argentina: 101 casos confirmados y un brote en crucero con 3 muertos
La Argentina atraviesa una alerta sanitaria por hantavirus con 101 casos confirmados desde el inicio de la temporada y señales de circulación activa del virus en distintas regiones del país, incluida la aparición de un brote en un crucero internacional que partió desde Ushuaia y que ya registra tres muertes. El cuadro epidemiológico, que involucra […]
La Argentina atraviesa una alerta sanitaria por hantavirus con 101 casos confirmados desde el inicio de la temporada y señales de circulación activa del virus en distintas regiones del país, incluida la aparición de un brote en un crucero internacional que partió desde Ushuaia y que ya registra tres muertes. El cuadro epidemiológico, que involucra tanto focos endémicos históricos como zonas que nunca habían reportado contagios, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias nacionales e internacionales.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional, se han confirmado 42 casos de hantavirus en lo que va de 2026, sobre un total de 101 contagios contabilizados desde el arranque de la temporada. La región Centro concentra la mayor cantidad de casos en términos absolutos, con la Provincia de Buenos Aires encabezando ese registro. Sin embargo, el indicador de incidencia relativa ubica al Noroeste Argentino (NOA) como la zona más afectada en proporción a su población, con 36 casos, de los cuales el 83% corresponde a la provincia de Salta. En las últimas semanas se sumaron 9 nuevos contagios distribuidos en varias provincias, lo que confirma que la circulación viral no se circunscribe a una única área geográfica.
Uno de los elementos que más preocupó a los epidemiólogos fue la detección de un caso en Río Colorado, una localidad que históricamente no figura entre las zonas de riesgo para esta enfermedad. Ante esa situación, las autoridades realizaron estudios ambientales que identificaron cuatro posibles áreas de exposición al virus. Si bien los rastreos de campo no lograron identificar roedores portadores del hantavirus en esos sectores, la sola presencia del caso en una región no endémica activó protocolos de monitoreo reforzado. Las autoridades recomendaron intensificar la vigilancia ambiental, especialmente durante los períodos del año en que la densidad poblacional de roedores es mayor, para detectar posibles reservorios antes de que se produzcan nuevos contagios humanos.
En simultáneo, se registró un clúster intrafamiliar en Cerro Centinela, con tres casos confirmados entre convivientes y una aparición secuencial de síntomas que sugiere una cadena de transmisión dentro del hogar. Este tipo de agrupamiento familiar es considerado uno de los escenarios de mayor riesgo epidemiológico, ya que implica una fuente de exposición común y sostenida. El hallazgo derivó en la apertura de investigaciones epidemiológicas en la zona para determinar el origen preciso del contagio y descartar una expansión más amplia en la comunidad.
El episodio de mayor impacto internacional es el brote detectado a bordo de un crucero que zarpó desde Ushuaia. Hasta el momento se confirmaron 6 casos de hantavirus entre pasajeros y tripulantes, y se produjeron 3 fallecimientos, lo que eleva significativamente la gravedad del cuadro. El buque se encontraba frente a las costas de Cabo Verde al momento del último reporte, donde las autoridades sanitarias locales comenzaron a coordinar acciones de respuesta junto con los responsables médicos del navío. La situación generó un intercambio activo entre las autoridades argentinas y organismos sanitarios internacionales, con el objetivo de rastrear los contactos estrechos de los casos confirmados y reconstruir los movimientos de las personas afectadas durante los días previos al embarque.
Como medida de contención, todos los pasajeros y miembros de la tripulación permanecen en aislamiento a bordo del crucero, mientras que los casos sospechosos fueron derivados para recibir atención médica especializada. La coordinación entre distintos países y organismos multilaterales resulta clave en este escenario, dado que el hantavirus no se transmite de persona a persona de manera eficiente en la mayoría de sus variantes, pero la concentración de casos en un espacio cerrado obliga a descartar con rigor cualquier posibilidad de transmisión atípica.
El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores silvestres a través del contacto con su saliva, orina o materia fecal, o por la inhalación de partículas contaminadas. En Argentina, las regiones de mayor riesgo histórico son las zonas rurales del centro y el noroeste del país, aunque la aparición de casos en áreas no endémicas como Río Colorado indica que los patrones de distribución pueden estar modificándose. Las autoridades sanitarias insistieron en la importancia de evitar el contacto con roedores, ventilar espacios cerrados antes de ingresar a ambientes rurales o abandonados, y consultar de manera inmediata ante la aparición de fiebre, dolores musculares o dificultad respiratoria.
La situación epidemiológica continuará siendo monitoreada en las próximas semanas por el Ministerio de Salud de la Nación y los sistemas provinciales de vigilancia, en un contexto en que la temporada de mayor riesgo aún no ha concluido y los números acumulados superan con amplitud los registros de temporadas anteriores. La combinación de focos en distintas regiones, un clúster familiar activo y un brote con víctimas fatales en el exterior configura uno de los escenarios de hantavirus más complejos que ha enfrentado el país en los últimos años.
