Fernando Dufau llega a Metán tras recorrer 1.860 kilómetros en bicicleta
El Fernando Dufau arribó a la localidad de Metán el viernes 4 de septiembre, tras una travesía de 1.860 kilómetros iniciada el 10 de agosto desde la costa de Necochea. La llegada marca un hito importante en la peregrinación que culminará el 13 de septiembre cuando el ciclista complete la última etapa hasta la Catedral […]
El Fernando Dufau arribó a la localidad de Metán el viernes 4 de septiembre, tras una travesía de 1.860 kilómetros iniciada el 10 de agosto desde la costa de Necochea. La llegada marca un hito importante en la peregrinación que culminará el 13 de septiembre cuando el ciclista complete la última etapa hasta la Catedral de Salta.
El recorrido, que se ha convertido en una muestra de fe y resistencia física, fue acompañado por la familia de Dufau. Su esposa y su hijo Omar lo recibieron en la estación de Metán, donde el ciclista expresó su agradecimiento por el apoyo recibido durante los días de ruta. La presencia familiar añadió un matiz emotivo a la jornada, reforzando la dimensión humana de la travesía.
El objetivo inicial de Dufau era llegar a Salta con varios días de anticipación, lo que le permitiría evaluar su estado físico ante posibles dificultades climáticas y asegurar la continuidad de la ruta. El ciclista explicó que la decisión de adelantar la llegada se basó en la necesidad de contar con margen de tiempo para responder a cualquier eventualidad que pudiera surgir en el tramo final. La experiencia superó las expectativas, ya que Dufau llegó en buen estado de salud y con la energía necesaria para afrontar la etapa final.
La etapa que culminará en la Catedral de Salta está programada para el sábado 12 de septiembre, con la participación en las actividades del Milagro salteño el domingo 13. Dufau describió la emoción de acercarse al norte y la sensación de pertenencia a una tradición de peregrinación que trasciende el tiempo. La recepción por parte de los pobladores de las localidades intermedias fue un factor clave que reforzó su motivación y le brindó el apoyo logístico necesario.
El recorrido contó con la organización de los bici-peregrinos y efectivos policiales que monitorean los caminos, controlan horarios y vigilan la condición de salud de los participantes. Esta coordinación permitió que la ruta se desarrollara de manera segura y ordenada, garantizando la integridad de los peregrinos y la preservación del entorno natural.
Para Dufau, la experiencia fue más que un esfuerzo físico; lo describió como un “respiro espiritual sobre ruedas”. El tiempo compartido con su familia durante las noches en la casilla, donde conversaban sobre temas cotidianos y reflexiones personales, añadió una capa de intimidad que enriqueció la travesía. La familia valoró especialmente el acompañamiento recibido desde Necochea y el apoyo de seguidores que lo siguieron a través de las redes sociales.
Durante la ruta, Dufau también recibió peticiones de oración de personas que atraviesan distintas dificultades. Este componente espiritual convirtió la travesía personal en una experiencia colectiva, donde la fe y la solidaridad se entrelazaron en cada kilómetro recorrido.
Una vez cumplida la meta, Fernando Dufau y su familia permanecerán al menos un día en Salta antes de emprender el regreso a Necochea. La bicicleta, la casilla y los recuerdos de la ruta quedarán como testimonio de una aventura que, además de desafiar la resistencia física, fortaleció los lazos familiares y comunitarios.
En conclusión, la llegada de Fernando Dufau a Metán representa un logro significativo en una peregrinación que combina fe, deporte y comunidad. La colaboración entre autoridades locales, la comunidad y los familiares demuestra la capacidad de la región para apoyar iniciativas que promueven la salud, la espiritualidad y la cohesión social.
