Crisis hídrica en Necochea
La situación en la zona rural de Necochea sigue siendo crítica a casi dos meses de las inundaciones que afectaron al distrito, según aseguró la productora agropecuaria Agustina Balsategui. A pesar de que el agua comenzó a bajar en algunos sectores, muchos caminos siguen intransitables, lo que dificulta el acceso a los campos, la cosecha […]
La situación en la zona rural de Necochea sigue siendo crítica a casi dos meses de las inundaciones que afectaron al distrito, según aseguró la productora agropecuaria Agustina Balsategui. A pesar de que el agua comenzó a bajar en algunos sectores, muchos caminos siguen intransitables, lo que dificulta el acceso a los campos, la cosecha y el transporte de la producción.
En diálogo con NecRadio 98.3, Balsategui explicó que el principal problema ya no es solo el agua acumulada, sino la falta de piso en los caminos rurales. Las napas permanecen muy altas y el paso de vehículos o maquinaria pesada provoca que el agua vuelva a aflorar, impidiendo realizar reparaciones de fondo.
La dirigente rural señaló que las zonas más comprometidas se encuentran desde la Ruta 228 hacia el sector costero, aunque también existen accesos muy deteriorados hacia Ramón Santamarina y La Dulce. Incluso afirmó que algunos productores permanecen prácticamente aislados desde mayo y todavía no pueden ingresar a sus establecimientos ni retirar la producción almacenada.
Además, advirtió que muchos lotes continúan sin poder cosecharse y que aún hay girasol almacenado en silobolsas que no pudo ser entregado por la imposibilidad de acceder con camiones. Esta situación, explicó, genera importantes pérdidas económicas y también afecta a otros sectores vinculados al agro, como la venta de maquinaria e implementos agrícolas.
Balsategui confirmó que el pedido de emergencia agropecuaria ya fue elevado a la Provincia de Buenos Aires, aunque todavía resta la firma del gobernador para su implementación. Esa declaración permitiría a los productores acceder a beneficios fiscales y líneas especiales de financiamiento.
La productora también destacó que el Puerto Quequén comenzó a colaborar con trabajos financiando horas de maquinaria para intervenir en algunos caminos troncales y facilitar el drenaje del agua, una tarea que ya se encuentra en marcha en distintos sectores rurales.
Finalmente, sostuvo que la emergencia dejó en evidencia la necesidad de planificar obras hídricas de largo plazo. No estábamos preparados para una situación como esta. Tenemos que aprovechar este momento para pensar soluciones definitivas y trabajar en nuevos canales y obras que eviten volver a pasar por lo mismo, concluyó Balsategui.
En resumen, la crisis hídrica en Necochea sigue siendo un tema crítico, con muchos productores rurales afectados y una necesidad urgente de obras para recuperar los caminos y evitar futuras inundaciones. La declaración de emergencia agropecuaria y la colaboración del Puerto Quequén son pasos importantes para abordar esta situación, pero es fundamental planificar obras hídricas de largo plazo para evitar que se repitan estos problemas en el futuro.
