Incremento parcial en impuestos a combustibles: impacto en los surtidores
El Gobierno nacional dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles para julio, que tendrá un impacto en los surtidores y diferirá para agosto el resto del ajuste pendiente. Según el Decreto 526/2026 publicado en el Boletín Oficial, el incremento en los montos de los impuestos sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido […]
El Gobierno nacional dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles para julio, que tendrá un impacto en los surtidores y diferirá para agosto el resto del ajuste pendiente. Según el Decreto 526/2026 publicado en el Boletín Oficial, el incremento en los montos de los impuestos sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono se aplicará para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1 y el 31 de julio de 2026.
En el caso de la nafta sin plomo y nafta virgen, el costo trepa a $21,192 por litro en el impuesto a los combustibles líquidos y a $1,298 en el impuesto al dióxido de carbono. Con este ajuste, el litro de súper que estaba en $2.030 pasará a $2.051, según el relevamiento del portal Surtidores.
En cuanto al gasoil, el tributo sube a $18,959 en el impuesto a los combustibles líquidos, a $10,266 en el tratamiento diferencial para algunas regiones y a $2,161 en el impuesto al dióxido de carbono. De esta manera, el precio por litro en julio trepará de $2.115 a $2.133.
El ajuste rige en todo el país, con una aplicación diferente para el gasoil destinado a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, el Partido de Patagones en Buenos Aires y el Departamento de Malargüe en Mendoza.
El Ejecutivo estipuló en el decreto que los efectos de los incrementos remanentes en los montos de los impuestos de las actualizaciones correspondientes a los años 2024 y 2025 y al primer trimestre del 2026 para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, no se apliquen completamente en julio sino que pasen a agosto.
Según el texto oficial, con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, resulta necesario, para los productos en cuestión, diferir parcialmente los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones.
De esta manera, la administración de Javier Milei continúa desdoblando y postergando los aumentos impositivos plenos sobre los combustibles, con el objetivo de evitar un impacto considerable en los precios exhibidos en los surtidores y por consiguiente en la inflación.
El aumento de los impuestos a los combustibles tendrá un impacto en los precios de los combustibles en los surtidores, lo que puede afectar a los consumidores y a la economía en general.
Es importante destacar que el ajuste en los impuestos a los combustibles es parte de la política fiscal del Gobierno nacional, que busca equilibrar la recaudación de impuestos con la necesidad de estimular el crecimiento económico.
En resumen, el aumento parcial en los impuestos a los combustibles tendrá un impacto en los surtidores y diferirá para agosto el resto del ajuste pendiente, con el objetivo de evitar un impacto considerable en los precios exhibidos en los surtidores y por consiguiente en la inflación.
