Reapertura del gimnasio del CEF 76
Después de más de un año y medio con el gimnasio principal clausurado, el Centro de Educación Física Nº 76 de Quequén volvió a abrir las puertas de uno de los espacios deportivos más utilizados de la ciudad. Detrás de la reapertura hubo informes por toxicidad, actividades descentralizadas, gestiones frustradas, pedidos a empresas y una […]
Después de más de un año y medio con el gimnasio principal clausurado, el Centro de Educación Física Nº 76 de Quequén volvió a abrir las puertas de uno de los espacios deportivos más utilizados de la ciudad.
Detrás de la reapertura hubo informes por toxicidad, actividades descentralizadas, gestiones frustradas, pedidos a empresas y una comunidad educativa que decidió salir a buscar soluciones cuando la obra parecía no llegar.
Roxana Beatriz Herrera, exdirectora del CEF 76 y una de las impulsoras del proceso, repasó cómo se gestó una recuperación que terminó llegando sobre el cierre de su gestión.
Un techo deteriorado, materiales tóxicos y un SUM cerrado. El problema comenzó a fines de 2024, cuando se detectó que el material aislante ubicado bajo las chapas del gimnasio presentaba un fuerte deterioro.
Los informes técnicos derivaron en la clausura del SUM y obligaron a reorganizar gran parte de las actividades deportivas.
La situación impactó sobre una institución con alrededor de 1.500 alumnos y múltiples actividades diarias. Básquet, handball, multideporte infantil y otras propuestas debieron trasladarse temporalmente a escuelas, sociedades de fomento, polideportivos y espacios compartidos.
Según relató Herrera, la institución estaba tercera en la lista de espera de infraestructura provincial. Cuando nos dijeron eso ocurrió la catástrofe de Bahía Blanca y entendimos que no podíamos esperar otro año más.
En enero comenzó una recorrida por empresas y actores locales. Con la cooperadora salimos con notas en mano. Fuimos golpeando puertas. El acercamiento a Puerto Quequén terminó siendo decisivo.
La ayuda permitió avanzar no solo con el retiro del material deteriorado, sino también con una intervención integral: recambio de chapas, nueva aislación interior, pintura de paredes y pisos y reacondicionamiento general del gimnasio.
Todavía quedan trabajos pendientes vinculados a canaletas y laterales del techo, aunque el gimnasio ya está en funcionamiento.
La reapertura del gimnasio del CEF 76 es un logro importante para la comunidad educativa y deportiva de Quequén. La perseverancia y el trabajo en equipo han permitido superar los obstáculos y ofrecer nuevamente un espacio deportivo de calidad a los alumnos y la comunidad.
