Vecinos de la calle 554 de Quequén reclaman por ruidos molestos y picadas nocturnas
Residentes del entorno de la calle 554 de Quequén manifestaron su preocupación y hartazgo ante las reiteradas situaciones de ruidos molestos, carreras ilegales de motocicletas y maniobras peligrosas que se producen de manera sistemática durante la noche y la madrugada a lo largo de esa arteria del distrito. Según relataron los propios vecinos, la problemática […]
Residentes del entorno de la calle 554 de Quequén manifestaron su preocupación y hartazgo ante las reiteradas situaciones de ruidos molestos, carreras ilegales de motocicletas y maniobras peligrosas que se producen de manera sistemática durante la noche y la madrugada a lo largo de esa arteria del distrito.
Según relataron los propios vecinos, la problemática se repite con regularidad y afecta la tranquilidad y el descanso de quienes habitan la zona. Las denominadas “picadas” —carreras improvisadas entre motocicletas— constituyen el eje central de los reclamos, dado que implican no solo una perturbación sonora sostenida, sino también un riesgo concreto para la seguridad vial de conductores, acompañantes y transeúntes.
A la situación de las carreras se suman las constantes maniobras imprudentes que realizan los conductores participantes. De acuerdo con los testimonios recogidos, muchos de ellos circulan sin casco ni elementos de protección personal, lo que agrava notablemente el nivel de peligrosidad de cada episodio. La falta de equipamiento reglamentario constituye además una infracción directa a las disposiciones de la Ley Nacional de Tránsito.
En cuanto a los ruidos molestos, los vecinos destacaron que el problema tiene una doble dimensión. Por un lado, el estruendo colectivo que generan múltiples motores funcionando de manera simultánea en el mismo tramo de la calle. Por otro, el ruido específico que producen los denominados “cortes”, maniobras en las que los conductores aceleran y desaceleran bruscamente para hacer patinar la rueda trasera de la moto, generando un sonido agudo y persistente que se extiende por toda la zona.
Los residentes señalaron que estas situaciones no se presentan de forma esporádica, sino que responden a una dinámica recurrente que los tiene agotados. La concentración de motociclistas en esa arteria se produce principalmente en horarios nocturnos, cuando la menor circulación vehicular parecería facilitar este tipo de prácticas, en detrimento de la calidad de vida de quienes residen en el sector.
La problemática pone en evidencia la necesidad de una mayor presencia y control por parte de las fuerzas de seguridad en la zona, así como la aplicación efectiva de las normativas vigentes en materia de tránsito, ruidos molestos y uso del espacio público. Los vecinos aguardan una respuesta concreta de las autoridades municipales y policiales competentes para que la situación sea atendida con la celeridad que el caso requiere.
Desde la comunidad afectada, el pedido es claro: que se garanticen las condiciones mínimas de seguridad y descanso en el barrio, mediante operativos sostenidos en el tiempo que disuadan la repetición de estas prácticas y protejan a todos los habitantes del sector de Quequén.
