Mundial 2026: un estudio advierte que el 25% de los partidos se disputarían bajo calor extremo
Un estudio científico elaborado por la organización World Weather Attribution advirtió que alrededor del 25% de los partidos del Mundial de Fútbol 2026 podrían disputarse bajo condiciones de calor extremo, representando un riesgo significativo para la salud de jugadores y espectadores. El torneo se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá durante el […]
Un estudio científico elaborado por la organización World Weather Attribution advirtió que alrededor del 25% de los partidos del Mundial de Fútbol 2026 podrían disputarse bajo condiciones de calor extremo, representando un riesgo significativo para la salud de jugadores y espectadores. El torneo se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá durante el verano boreal, período en el que las temperaturas en varias sedes sedes alcanzan valores que superan ampliamente los umbrales de seguridad establecidos por organismos internacionales.
Según el informe, aproximadamente 26 de los 104 encuentros previstos podrían desarrollarse bajo niveles de estrés térmico superiores a los recomendados por la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO). En casos extremos, cinco partidos podrían celebrarse en condiciones que los especialistas califican directamente como inseguras, elevando las preocupaciones sobre la viabilidad de disputar el torneo en determinadas franjas horarias y ciudades.
Para arribar a esas conclusiones, los investigadores emplearon el índice WBGT —Wet Bulb Globe Temperature—, una medición que combina temperatura ambiente, humedad relativa, radiación solar y velocidad del viento para calcular el impacto real del calor sobre el cuerpo humano. De acuerdo con los estándares de FIFPRO, cuando el WBGT supera los 26°C el estrés térmico comienza a representar un riesgo para la salud, y deben aplicarse pausas obligatorias de hidratación durante los encuentros.
Las ciudades sede que generan mayor preocupación son Miami, Kansas City y Filadelfia, donde las temperaturas estivales suelen ser especialmente elevadas y varios de los estadios designados son abiertos y carecen de sistemas de refrigeración. Este factor diferencia al Mundial 2026 de ediciones previas realizadas en climas más controlados o en instalaciones con climatización artificial, como fue el caso de Qatar 2022.
El estudio también trazó una comparación con el Mundial de 1994, igualmente celebrado en suelo estadounidense, y concluyó que el cambio climático incrementó de manera considerable el riesgo térmico respecto a aquella edición. Este dato refuerza la dimensión estructural del problema: no se trata únicamente de una coyuntura climática adversa, sino de una tendencia en alza que los organismos deportivos internacionales no pueden ignorar al planificar grandes eventos al aire libre.
Las advertencias no se limitaron a los futbolistas profesionales. Los científicos alertaron también sobre los miles de hinchas que asistirán a los estadios y a las denominadas fan zones, espacios donde el público puede permanecer durante varias horas expuesto al sol y al calor sin suficiente ventilación ni acceso garantizado a hidratación. La combinación de esfuerzo físico, aglomeraciones y temperaturas extremas constituye, según los expertos, un escenario de riesgo sanitario que debe ser gestionado con anticipación.
Ante las críticas generadas por el informe, la FIFA comunicó que implementará una serie de medidas preventivas durante el torneo, entre las que se incluyen pausas programadas para la hidratación de los jugadores, refuerzo del personal médico en los estadios y posibles modificaciones en los horarios de los partidos para evitar los momentos de mayor temperatura diurna. No obstante, varios especialistas consideraron que esas acciones resultan insuficientes frente a la magnitud del riesgo identificado.
Los investigadores y representantes de jugadores reclamaron la adopción de protocolos más estrictos, que incluyan la posibilidad de suspender o postergar encuentros cuando el calor supere determinados límites, así como la programación de una mayor cantidad de partidos en horarios nocturnos. El debate en torno a las condiciones de seguridad del Mundial 2026 promete mantenerse vigente a medida que se acerque la fecha de inicio del torneo, previsto para el próximo año.
