Choferes de colectivos realizan cortes de servicio en Necochea por deudas salariales del 50% de abril
Los conductores de colectivos de las líneas urbanas de Necochea y Quequén llevan adelante retenciones de servicio intermitentes en reclamo por el pago de entre el 50% y el 55% de los haberes correspondientes al mes de abril, adeudados por las empresas de transporte del distrito. La medida afecta la circulación de unidades en distintas […]
Los conductores de colectivos de las líneas urbanas de Necochea y Quequén llevan adelante retenciones de servicio intermitentes en reclamo por el pago de entre el 50% y el 55% de los haberes correspondientes al mes de abril, adeudados por las empresas de transporte del distrito. La medida afecta la circulación de unidades en distintas franjas horarias y genera inconvenientes para trabajadores, estudiantes y vecinos que dependen del sistema para trasladarse.
La protesta se inició el martes con una primera interrupción del servicio entre las 14:00 y las 16:30 horas. En la jornada de este miércoles, el cronograma de retención contempla dos franjas diferenciadas: la primera entre las 9:00 y las 11:00, y la segunda entre las 14:00 y las 16:00. Representantes del sector confirmaron la continuidad de las medidas y señalaron que la normalización del servicio depende del efectivo pago de los salarios pendientes.
El conflicto impacta de manera directa sobre las líneas que conectan los distintos barrios de Necochea y Quequén, dos localidades con una dinámica urbana que depende fuertemente del transporte público. La interrupción en los horarios mencionados obliga a los usuarios a reorganizar sus recorridos o recurrir a medios alternativos de traslado, situación que se agrava para aquellos sectores de la población sin acceso a otras opciones de movilidad.
Desde las empresas transportistas se argumenta que la situación financiera que atraviesan es crítica. Según explicaron, los subsidios nacionales vinculados a los atributos sociales de la tarjeta SUBE llegan con importantes demoras, lo que dificulta afrontar en tiempo y forma el pago íntegro de las remuneraciones del personal. La caída en la recaudación propia también fue mencionada como un factor que agrava el cuadro económico de las compañías.
Sin embargo, desde el sector gremial la lectura del conflicto incorpora una perspectiva más amplia. Representantes de los trabajadores señalaron que las dificultades en el cobro de salarios no son un fenómeno reciente, y que las irregularidades en los pagos tienen antecedentes que se remontan a períodos previos a la pandemia de COVID-19. En ese marco, consideran que las medidas de fuerza adoptadas hasta el momento son moderadas en relación con la gravedad de la situación.
En paralelo al conflicto salarial, trascendió que las empresas del sector vienen impulsando gestiones tendientes a obtener un incremento en el precio del boleto urbano. Esta circunstancia genera en los trabajadores una lectura crítica sobre el manejo de los recursos por parte de los empleadores, en tanto se adeudan haberes mientras se presiona por mayores ingresos tarifarios.
En el plano institucional, se aguarda la intervención del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires con el objetivo de abrir un espacio de negociación que permita destrabar el conflicto. Las partes no han confirmado aún una fecha concreta para la convocatoria, por lo que la continuidad de las medidas de fuerza dependerá de la evolución de las tratativas en las próximas horas.
La situación permanece abierta y sin resolución a la vista en lo inmediato. Mientras las negociaciones no prosperen, los usuarios del transporte urbano de Necochea y Quequén deberán contemplar la posibilidad de nuevas interrupciones del servicio en los horarios establecidos por los trabajadores, quienes ratificaron su postura de sostener las retenciones hasta tanto se regularice el pago de los salarios adeudados correspondientes a abril.
