Inflación de abril: el transporte encabezó las subas y los alimentos dieron un respiro al índice general
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó el índice de inflación correspondiente al mes de abril, que registró una desaceleración tras diez meses consecutivos de aceleración. El dato puso bajo la lupa el comportamiento de los distintos rubros que componen la canasta de medición, con resultados dispares según la división analizada. La división […]
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó el índice de inflación correspondiente al mes de abril, que registró una desaceleración tras diez meses consecutivos de aceleración. El dato puso bajo la lupa el comportamiento de los distintos rubros que componen la canasta de medición, con resultados dispares según la división analizada.
La división Transporte fue la que mayor presión ejerció sobre el índice general, con un incremento del 4,4% durante el cuarto mes del año. Desde el INDEC, el organismo atribuyó ese desempeño al encarecimiento de los combustibles, que acumulan una suba superior al 23% desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente. Según las estimaciones del organismo, aún restaría trasladar a precios un incremento adicional cercano al 15%, lo que podría mantener la presión sobre este rubro en los meses venideros.
El podio de las divisiones con mayores alzas en abril lo completaron Educación, con una suba del 4,2%, y Comunicación, con un incremento del 4,1%. Ambos rubros se ubicaron por encima del promedio general del índice y contribuyeron de manera significativa al resultado final del período.
En lo que respecta a las categorías de precios, los denominados Precios Regulados registraron el mayor incremento con un 4,7%, impulsados principalmente por el aumento en el transporte y en la tarifa de electricidad. Este segmento agrupa a los bienes y servicios cuyos valores son fijados o supervisados por el Estado, por lo que sus variaciones responden en gran medida a decisiones de política tarifaria.
En segundo lugar entre las categorías se ubicó el IPC Núcleo, con una variación del 2,3%. Este indicador, que excluye los precios estacionales y regulados para reflejar la tendencia de fondo de la inflación, fue traccionado por el incremento en el rubro Alquiler de la vivienda y gastos conexos, así como por la suba registrada en Restaurantes y comidas fuera del hogar, dos componentes que afectan de manera directa el presupuesto cotidiano de los hogares.
Por su parte, los Precios Estacionales mostraron una variación estable durante el mes. Las subas propias del cambio de temporada en indumentaria fueron compensadas por las bajas registradas en los precios del turismo y en las frutas, lo que resultó en un comportamiento prácticamente neutro para esta categoría dentro del índice.
En el extremo opuesto del ranking mensual, las divisiones que menor incidencia aportaron al IPC fueron Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un aumento del 1,5%, y Recreación y cultura, con apenas el 1%. La moderación en el rubro alimentario representó una señal relativamente positiva para los consumidores, dado que se trata de uno de los componentes con mayor peso dentro de la canasta de medición y el que impacta de forma más directa en los sectores de menores ingresos.
La desaceleración registrada en abril, luego de diez meses de aumentos sostenidos en el ritmo inflacionario, abre un interrogante sobre la tendencia de los próximos meses. La presión latente en el rubro transporte —con un traslado pendiente estimado en el orden del 15%— y la persistencia de las subas en servicios regulados indican que la moderación del índice general podría encontrar límites en el corto plazo, condicionando el poder adquisitivo de los trabajadores y las familias en todo el país.
