El Gobierno quiere eliminar el subsidio general de gas en Necochea: solo lo conservarían los sectores vulnerables
A días del inicio del invierno, el Gobierno nacional presentó ante el Congreso un proyecto de ley para reformar el Régimen de Zona Fría y desmantelar la ampliación de subsidios vigente desde 2021. Si la iniciativa prospera, ciudades como Necochea y Quequén perderían el descuento general del 30% en las facturas de gas que hoy […]
A días del inicio del invierno, el Gobierno nacional presentó ante el Congreso un proyecto de ley para reformar el Régimen de Zona Fría y desmantelar la ampliación de subsidios vigente desde 2021. Si la iniciativa prospera, ciudades como Necochea y Quequén perderían el descuento general del 30% en las facturas de gas que hoy beneficia a la totalidad de los usuarios, dejando el beneficio reservado únicamente para los hogares que acrediten condiciones de vulnerabilidad socioeconómica.
La propuesta del Ejecutivo llega después de dos intentos fallidos de avanzar en la misma dirección: primero en el debate de la Ley Bases y luego en la discusión del Presupuesto 2026. En ambos casos, la reforma fue dejada de lado ante las resistencias políticas que generó. Ahora el Gobierno optó por presentar un proyecto específico, con el argumento central de reducir el déficit fiscal y, según el texto enviado al Congreso, «normalizar» el sistema energético nacional.
Bajo el esquema actual, Necochea y Quequén integran las denominadas zonas ampliadas, aquellas incorporadas al Régimen de Zona Fría en 2021 durante la gestión anterior. Esas localidades acceden a un descuento del 30% en sus boletas de gas, que se eleva al 50% en situaciones de vulnerabilidad. El proyecto oficial establece una distinción territorial que resultaría determinante para el distrito: las llamadas zonas prioritarias —que incluyen la Patagonia, Malargüe y la Puna— conservarían el subsidio de manera general, mientras que en las zonas ampliadas, como el interior bonaerense donde se ubica Necochea, el descuento quedaría restringido exclusivamente a quienes estén inscriptos en los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
En el mensaje de elevación al Congreso, el Ejecutivo argumentó que la cobertura actual es «insostenible» desde el punto de vista fiscal. Sostiene que el sistema en su forma vigente subsidia a regiones sin condiciones climáticas extremas, lo que —según la propia redacción oficial— «desnaturaliza el carácter focalizado del sistema». El Gobierno también explicó que el «sinceramiento tarifario» implementado en 2025 obligó a elevar la alícuota de financiamiento al 7,5%, pero que aun así los fondos del régimen no resultan suficientes para sostener el beneficio en su alcance actual, lo que obliga a realizar aportes adicionales desde el Tesoro Nacional. A nivel agregado, la medida apunta a descomprimir el gasto que hoy alcanza a más de 3 millones de usuarios adicionales en todo el país respecto de la cobertura original del régimen.
De aprobarse la ley, en Necochea el descuento quedaría reservado para quienes cumplan con los criterios socioeconómicos establecidos por el INDEC. Podrían mantener el beneficio los hogares cuyos ingresos no superen las tres Canastas Básicas Totales (CBT), así como titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), jubilados que perciban el haber mínimo, monotributistas sociales, beneficiarios del ReNaBaP y Veteranos de Guerra de Malvinas. Para todos los demás usuarios del distrito, el descuento en la factura de gas dejaría de existir.
El proyecto reaviva un debate que en Necochea tiene implicancias directas sobre las economías domésticas, especialmente en los meses de mayor consumo. La ciudad, ubicada sobre la costa atlántica bonaerense, registra inviernos con temperaturas que históricamente justificaron su incorporación al régimen en 2021. Quienes impulsaron aquella ampliación argumentaron entonces que las condiciones climáticas de la región merecían una protección tarifaria equivalente a la de otras zonas frías del país. El actual Ejecutivo, en cambio, considera que esa equiparación excedió los criterios técnicos del régimen original.
La iniciativa deberá recorrer el trámite legislativo en un Congreso donde el oficialismo no cuenta con mayoría propia, lo que hace incierto su destino. Los antecedentes recientes —la caída del tema en la Ley Bases y en el Presupuesto— anticipan que la resistencia de legisladores de provincias afectadas por la quita podría volver a condicionar el resultado. Sin embargo, a diferencia de aquellos intentos, esta vez el Gobierno eligió dar la discusión en un proyecto independiente, con mayor visibilidad política y en el momento de mayor sensibilidad social: las vísperas del invierno.
Para los vecinos de Necochea y Quequén que hoy no reúnen los requisitos de vulnerabilidad, la pregunta concreta es cuánto más pesará la próxima factura de gas si el proyecto avanza. La respuesta dependerá del avance parlamentario de una reforma que, por tercera vez, el Gobierno nacional intenta convertir en ley.
