Interna LLA-PRO en Necochea: la disputa por la candidatura a intendente ya tiene nombres propios
La Libertad Avanza marca el terreno en Necochea: el candidato a intendente será propio El escenario político necochense empieza a calentarse con anticipación. A más de un año de las elecciones municipales, la interna entre La Libertad Avanza y el PRO ya genera tensiones visibles en el distrito. La frase del presidente del bloque de […]
La Libertad Avanza marca el terreno en Necochea: el candidato a intendente será propio
El escenario político necochense empieza a calentarse con anticipación. A más de un año de las elecciones municipales, la interna entre La Libertad Avanza y el PRO ya genera tensiones visibles en el distrito. La frase del presidente del bloque de concejales libertarios, Mariano Valiante, funcionó como una señal de largada: «El candidato a intendente de Necochea saldrá de nuestro espacio». No fue un desliz ni una opinión personal. Fue un mensaje deliberado, repetido con consistencia, que delimita el terreno antes de que nadie haya anunciado formalmente su postulación.
En la vereda libertaria, los nombres que circulan con mayor frecuencia son los de los concejales Juan Cerezuela y Eduardo Caballero, junto al titular local del ANSES, Pablo Nosek. Ninguno de los tres ha confirmado aspiraciones públicas, pero su presencia en los cálculos internos del espacio es un dato político que ya nadie en Necochea discute. La lógica del armado libertario es clara: construir una candidatura propia, sin necesidad de negociar con otros sectores, al menos en esta etapa del proceso.
El PRO necochense, entre la sociedad y el segundo plano
Del otro lado de la alianza Juntos por el Cambio —hoy reconvertida en una coalición más difusa y tensa a nivel nacional—, el PRO local observa el escenario con inquietud. Los nombres de Leonardo Ruggiero y Martín Migueles son los que mayor tracción tienen dentro del espacio macrista necochense como posibles candidatos a la intendencia. A ellos se suma la concejal Eugenia Vallota, figura con llegada directa a Cristian Ritondo, jefe del bloque de Diputados del PRO a nivel nacional y conocido por su estilo de conducción con fuerte incidencia en las nominaciones distritales.
Sin embargo, la señal enviada desde LLA es contundente: la sociedad electoral tiene un precio, y ese precio parece incluir resignar la cabeza de lista municipal. En términos coloquiales, como se describe en el análisis político local, los socios del PRO «tienen un menor porcentaje en el cierre de caja» cuando se trata de la alcaldía. La metáfora es elocuente: se puede ser parte del proyecto, pero no necesariamente conducirlo.
Esta dinámica no es exclusiva de Necochea. Replica a escala distrital lo que ocurre en toda la provincia de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza viene resistiendo cualquier esquema de fusión o lista única que implique ceder el liderazgo formal. La estructura piramidal del espacio, con Karina Milei y Sebastián Pareja en la cúspide del armado bonaerense, no admite demasiadas excepciones. Los «consejos menemistas», como los denomina el análisis político que circula en medios locales, apuntan a consolidar una tropa propia antes de abrir negociaciones.
El contexto provincial: Santilli y la incógnita bonaerense
El caso necochense no puede leerse de forma aislada. La provincia de Buenos Aires es el territorio electoral más codiciado y más complejo del país, y la fragmentación de la oposición no peronista es una variable que el kirchnerismo y el peronismo en general saben explotar con eficacia. En ese contexto, el nombre de Diego Santilli aparece como el candidato natural del PRO para la gobernación bonaerense, aunque nadie dentro del espacio libertario le garantiza terreno libre ni apoyo institucional desde la cima del armado nacional.
La pregunta que recorre los pasillos políticos —tanto en Buenos Aires como en cada distrito del interior bonaerense, incluido Necochea— es si LLA y PRO podrán articular una lista competitiva frente al peronismo sin una interna que los desgaste. La respuesta, por ahora, no existe. Lo que sí existe es una posición clara desde el espacio libertario: primero la tropa propia, después las conversaciones.
Necochea como laboratorio político
La dinámica que se desarrolla en Necochea tiene valor más allá de sus límites geográficos. Como señala la columna de opinión que motivó este análisis, existe una tradición de pensar lo local como espejo de lo nacional. Lo que ocurre en un distrito de tamaño mediano, con actores políticos identificables y lógicas de poder relativamente transparentes, permite anticipar tendencias que luego se replican a mayor escala.
En ese sentido, la firmeza con que LLA está manejando el armado necochense —nombrando potenciales candidatos propios, fijando posición sobre los socios del PRO, construyendo un relato de conducción vertical— es coherente con el estilo del presidente Javier Milei y de quienes lo rodean. No hay ambigüedad deliberada ni gestos de apertura que no sean estratégicos. Quien quiera sumarse al proyecto libertario en Necochea, deberá hacerlo en los términos que fije el espacio.
Los próximos meses serán definitorios. Las listas no se arman de un día para el otro, pero las conversaciones, los acuerdos informales y las señales públicas sí tienen fecha de inicio. Y esa fecha, en Necochea, parece haber llegado.
