Irán amenaza con ataques preventivos y refuerza control en el estrecho de Ormuz
Las fuerzas armadas de Irán han elevado la tensión bélica este miércoles tras advertir sobre la posibilidad de lanzar ataques preventivos contra sus adversarios, al tiempo que la Guardia Revolucionaria (IRGC) ha reafirmado un control prácticamente absoluto sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. La escalada de declaraciones se produce en medio del […]
Las fuerzas armadas de Irán han elevado la tensión bélica este miércoles tras advertir sobre la posibilidad de lanzar ataques preventivos contra sus adversarios, al tiempo que la Guardia Revolucionaria (IRGC) ha reafirmado un control prácticamente absoluto sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. La escalada de declaraciones se produce en medio del escepticismo de Washington respecto a la autoridad real que ejerce el presidente Masoud Pezeshkian sobre los estamentos militares del país.
El portavoz del Ejército iraní, el general de brigada Mohammad Akraminia, aseguró que las fuerzas armadas están listas para anticiparse a cualquier acción enemiga. «Si las circunstancias lo requieren, en el futuro llevaremos a cabo operaciones preventivas para impedir que el enemigo cometa cualquier acto de agresión o intrusión», declaró Akraminia a la agencia estatal de noticias IRNA. Estas palabras se suman a la postura marcada por los mandos militares iraníes en el marco del conflicto actual con Estados Unidos y sus aliados, dejando clara su disposición a tomar la iniciativa en el terreno táctico.
Por su parte, altos mandos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica destacaron un dominio cada vez más estricto sobre el paso estratégico del estrecho de Ormuz, a pesar de la presencia y el bloqueo naval desplegado de forma paralela por Estados Unidos. El general de brigada Mohammad Reza Naqdi, asesor principal del IRGC, confirmó el cierre de la vía marítima: «El estrecho de Ormuz está cerrado y las fuerzas armadas tienen pleno control sobre él, y esta situación continuará hasta que se atiendan las demandas legítimas de Irán», aseveró Naqdi.
El mando militar denunció que algunas embarcaciones pequeñas intentan transportar petróleo de contrabando hacia petroleros de mayor tamaño. Para impedirlo, anticipó la destrucción bélica de pasos rocosos naturales clave utilizados por los infractores. De acuerdo con el general de brigada Amirahmadi, también asesor del IRGC, las pocas embarcaciones que circulan actualmente por la zona corresponden a buques que cuentan con la autorización expresa de la República Islámica de Irán.
El endurecimiento del discurso militar iraní coincide con el cuestionamiento público de Estados Unidos sobre la cadena de mando en Teherán. Desde Washington se ha puesto en duda hasta qué punto el gobierno civil encabezado por el presidente Pezeshkian ostenta capacidad de decisión real frente al peso organizativo y operativo de la Guardia Revolucionaria y los altos mandos de la defensa.
La situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo, mantiene en vilo a los mercados internacionales y a los países de la región. La comunidad internacional sigue con atención los movimientos de Irán y Estados Unidos, mientras se multiplican los llamados a la moderación para evitar una escalada mayor.
En este contexto, la incertidumbre sobre el control real de Teherán sobre sus fuerzas armadas añade un elemento adicional de preocupación. La posibilidad de ataques preventivos por parte de Irán, sumada al cierre de Ormuz, configura un escenario de alta volatilidad que podría tener consecuencias significativas para la seguridad regional y global.
El desarrollo de los acontecimientos en las próximas horas será crucial para determinar si esta escalada retórica se traduce en acciones concretas o si, por el contrario, se abre una vía diplomática para descomprimir la situación. La atención mundial está puesta en el estrecho de Ormuz y en las decisiones que adopten tanto Teherán como Washington.
