La pesca en Necochea: tradición y transición entre pejerrey y variada
La pesca en Necochea sigue siendo un elemento definitorio de la identidad local, y la temporada de pejerrey se va desvaneciendo para dar paso a la variada. En una tarde de primavera, el pescador de 25 años Miguel, quien trabaja en la Casa de Pesca El Gordo sobre la Avenida 10, compartió con los presentes […]
La pesca en Necochea sigue siendo un elemento definitorio de la identidad local, y la temporada de pejerrey se va desvaneciendo para dar paso a la variada. En una tarde de primavera, el pescador de 25 años Miguel, quien trabaja en la Casa de Pesca El Gordo sobre la Avenida 10, compartió con los presentes los matices de esta transición y recordó los días de grandes concursos que atrajeron visitantes de todo el país.
La conversación surgió de manera espontánea cuando Miguel buscaba carnada en la casa de pesca. Lo que empezó como una búsqueda de material se convirtió en un recorrido por la historia de la pesca en la región, un tema que ha sido fuente de orgullo y de debate entre los habitantes de Necochea y Quequén. El pescador explicó que la primavera marca un “impasse” entre la retirada del pejerrey y el inicio de la variada, y que los pescadores deben observar el clima, el viento y el estado del mar para decidir cuándo salir.
En la zona, las posibilidades son variadas. El río ofrece un ambiente tranquilo para familias con mate y charla; la escollera y el antepuerto son destinos habituales para los que buscan un reto más exigente; y los lugares más alejados, como la Cueva del Tigre, la Punta Negra, la Costa Bonita y la Playa Verde, son refugios para quienes desean pasar horas en el agua. Cada pescador elige su forma de disfrutar: algunos organizan salidas familiares, otros se reúnen con amigos y otros prefieren la soledad de la escollera.
El pescador recordó también la época en que la pesca embarcada era un atractivo turístico de temporada. Micros de larga distancia llegaban desde la Capital Federal con grupos de pescadores que se quedaban en la ciudad, salían a embarcarse desde el puerto y regresaban después de varias horas en el mar. Aquellos días se caracterizaban por la presencia de grandes embarcaciones y la emoción de la pesca en alta mar.
Hoy, la comunidad de pescadores espera que el clima mejore y que el mar vuelva a acompañar. Miguel expresó que la paciencia es parte del ritual, y que la pesca no requiere de mucho: una caña, algo de carnada, un mate y tiempo. La tradición continúa, y la transición entre pejerrey y variada se convierte en una oportunidad para valorar la diversidad de la pesca local.
En conclusión, la pesca en Necochea sigue siendo un elemento esencial de la identidad regional. La transición entre temporadas no solo marca un cambio de especies, sino también una oportunidad para fortalecer la comunidad de pescadores y preservar la tradición que ha sido parte del paisaje de la ciudad durante décadas.
