Reforma de la Zona Fría: Impacto en 1,6 millones de hogares y la deuda con Edenor y Edesur
INDEC informó que la pobreza alcanzó el 32% en el primer semestre de 2026, mientras el Senado aprobó la modificación del régimen de Zona Fría. La medida elimina el subsidio en la tarifa de gas para 1,6 millones de hogares en 11 provincias y condona 1.800 millones de dólares de deuda con el Estado a […]
INDEC informó que la pobreza alcanzó el 32% en el primer semestre de 2026, mientras el Senado aprobó la modificación del régimen de Zona Fría. La medida elimina el subsidio en la tarifa de gas para 1,6 millones de hogares en 11 provincias y condona 1.800 millones de dólares de deuda con el Estado a Edenor, Edesur y otras distribuidoras eléctricas.
En el debate público sobre los subsidios energéticos, los gobiernos y la mayoría de los medios se centran en el poder adquisitivo de las familias y en la cantidad que, según ellos, corresponde consumir a un hogar. Argumentos como “no podemos subsidiar piletas climatizadas” o “el subsidio debe llegar a los que realmente lo necesitan” reducen la discusión a la eficiencia económica y omiten la razón de ser de los subsidios.
Una ilustración de la realidad cotidiana es la de Ana Pereyra, docente jubilada que vive en un barrio periférico de Mar del Plata, ciudad que perdió la clasificación de Zona Fría. Ana afirma que su consumo eléctrico no aumentó durante el invierno porque se calefacciona a gas, pero paga la tarifa plena, alrededor de 200 mil pesos al mes. “Estoy pagando la boleta de luz completa porque aceleran los cortes por mora”, comenta, mientras su familia enfrenta dificultades para cubrir los gastos básicos.
El tarifazo del invierno afectó a usuarios de toda la provincia, incluyendo a Ana y a familias de Santa Teresita y San Clemente del Tuyú, donde las movilizaciones exigían la aplicación de los ReSEF (Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados). En algunas localidades, los usuarios presentaron boletas por montos superiores a los 7 millones de pesos para cuatro familias, evidenciando la presión que el ajuste impuso sobre la población.
La condonación de deuda de 1.800 millones de dólares representa un alivio significativo para las empresas distribuidoras, pero también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal del Estado y la equidad del sistema de subsidios. La medida, respaldada por el presidente Milei, busca equilibrar la balanza energética y fiscal, aunque su impacto social sigue siendo objeto de debate.
Desde la perspectiva política, la reforma de la Zona Fría refleja la continuidad de la agenda de Milei de reducir los subsidios y mejorar la eficiencia del sector energético. Sin embargo, la decisión ha generado críticas por parte de organizaciones sociales y de algunos sectores del Congreso que consideran que la medida favorece a las empresas sobre los hogares vulnerables.
En conclusión, la modificación del régimen de Zona Fría y la condonación de deuda con Edenor y Edesur son pasos significativos en la política energética del gobierno. Su efecto en los 1,6 millones de hogares afectados y en la economía nacional seguirá siendo evaluado en los próximos meses, mientras la población continúa enfrentando los retos de la inflación y la pobreza.
