Montenegro renuncia al Senado y la banca se vuelve a la mano de La Libertad Avanza
Guillermo Montenegro dejó su cargo en el Senado para retomar la intendencia de General Pueyrredón, lo que ha generado una reacción inmediata en la Cámara Alta y ha alterado el equilibrio de los bloques políticos. La decisión, tomada en los últimos días, ha sido interpretada por el bloque libertario como una oportunidad para consolidar su […]
Guillermo Montenegro dejó su cargo en el Senado para retomar la intendencia de General Pueyrredón, lo que ha generado una reacción inmediata en la Cámara Alta y ha alterado el equilibrio de los bloques políticos. La decisión, tomada en los últimos días, ha sido interpretada por el bloque libertario como una oportunidad para consolidar su presencia y fortalecer su influencia en la legislatura.
El movimiento de Montenegro, que se produjo tras la convocatoria de la intendencia, desencadenó una serie de negociaciones internas en el Senado. El bloque de La Libertad Avanza aprovechó la vacante para aumentar su número de senadores a once, cifra que le otorga un peso decisivo en la negociación de leyes y en la búsqueda de la vicepresidencia de la Cámara. Por su parte, el PRO se vio reducido a cuatro escaños, lo que ha generado una pérdida de influencia significativa en la rosca cotidiana.
Con la entrada de María Luján Fiego como nueva senadora, la bancada libertaria se consolida con un grupo diverso que incluye a María Florencia Arietto, Analía Balaudo, María Luz Bambaci, Gonzalo Cabezas, Carlos Curestis, Matías De Urraza, María Cecilia Martínez, Luciano Emanuel Olivera, Betina Riva y Diego Valenzuela. Este nuevo reparto de senadores permite a La Libertad Avanza negociar con mayor fuerza y buscar posiciones estratégicas dentro de la Cámara.
Al mismo tiempo, el PRO se enfrenta a una situación de desmayo político. Los representantes que quedan son Alex Campbell, Pablo Petrecca, Juan Manuel Rico Zini y Jorge Schiavone. La reducción de escaños ha dejado al bloque amarillo con una presencia limitada y ha generado un debate interno sobre la viabilidad de sus estrategias futuras.
En la mesa chica de La Libertad Avanza, los negociadores han expresado su intención de impedir que Montenegro reciba la licencia del Senado y de exigir su renuncia definitiva. Se ha señalado que, si Montenegro decide volver a la intendencia, debe hacerlo a través de un proceso formal de renuncia. Este posicionamiento ha sido interpretado por algunos sectores como una declaración de guerra legislativa, ya que la bancada libertaria busca consolidar su control sobre la banca y la vicepresidencia de la Cámara.
El presidente del Senado, Verónica Magario, vicegobernadora de Axel Kicillof y presidenta de la cámara, ha sido citado como interlocutora clave en las negociaciones. Se espera que su intervención sea decisiva para determinar el futuro de la banca y la posición de Montenegro dentro de la legislatura.
En el contexto político actual, la decisión de Montenegro y la respuesta de La Libertad Avanza reflejan la dinámica de poder que se vive en la provincia. La intención de la bancada libertaria de consolidar su influencia en la Cámara y de buscar la vicepresidencia de la Cámara se alinea con su estrategia de ampliación de la presencia política en la región.
En conclusión, la salida de Guillermo Montenegro del Senado y la entrada de María Luján Fiego han marcado un punto de inflexión en la política local. La consolidación de La Libertad Avanza y la reducción del PRO han generado un nuevo equilibrio en la Cámara Alta, lo que plantea un escenario de negociación y estrategia política que será crucial para el futuro de la legislatura provincial.
