Necochea enfrenta un panorama laboral complejo con aumento de despidos y precariedad
El mercado de trabajo en Necochea muestra una tendencia de contracción que afecta a diversos sectores productivos, según los últimos informes de la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo bonaerense. La combinación de despidos formales, cierre de empresas y crecimiento del empleo informal genera una situación que requiere la atención de autoridades locales y provinciales. […]
El mercado de trabajo en Necochea muestra una tendencia de contracción que afecta a diversos sectores productivos, según los últimos informes de la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo bonaerense. La combinación de despidos formales, cierre de empresas y crecimiento del empleo informal genera una situación que requiere la atención de autoridades locales y provinciales.
En el último mes se han registrado entre 30 y 40 despidos formales mensuales, sin contar los casos de cesantías informales que no aparecen en la cartera laboral oficial. Este descenso se ha visto reforzado por el cierre de firmas emblemáticas como la constructora Esuco y la tradicional empresa Los de Lanús, además de la inactividad de aproximadamente uno de cada siete locales comerciales de la ciudad.
Los sectores más vulnerables son el comercio, la construcción y la industria del transporte. En el comercio la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo han provocado el cierre de decenas de establecimientos y la reducción de plantillas. La paralización de la obra pública nacional, sumada a la escasa inversión privada, ha mermado la actividad de la construcción, reduciendo puestos directos e indirectos. En la industria y el transporte se registran negociaciones paritarias estancadas y procesos de conciliación que buscan evitar despidos masivos.
Aunque la actividad portuaria de Puerto Quequén y el sector de agroexportación continúan generando liquidez para la zona, su impacto no es suficiente para compensar la pérdida de empleo en el entorno urbano. Además, la estacionalidad del turismo, que tradicionalmente impulsa la contratación en verano, deja al mercado laboral vulnerable durante los meses de otoño e invierno.
Los grupos más afectados son los jóvenes, que enfrentan mayores dificultades para acceder a su primer empleo, y los trabajadores mayores de 45 años, que encuentran obstáculos para la reconversión y la reinserción en el circuito formal. Ante la escasez de puestos estables, se observa un crecimiento del trabajo informal, con un aumento de actividades de subsistencia, venta ambulante y empleo no registrado.
Las autoridades municipales y provinciales han anunciado la puesta en marcha de programas de capacitación y fomento a la producción local, con el objetivo de mitigar la pérdida de empleo y dinamizar la economía. Sin embargo, los indicadores actuales indican que la recuperación será gradual y dependerá de la reactivación de la inversión pública y privada.
En conclusión, el panorama laboral de Necochea se encuentra en una fase de ajuste que demanda políticas públicas coordinadas y la participación activa del sector privado para generar oportunidades de empleo formal y reducir la creciente informalidad.
