Llegó al Puerto Quequén el buque Santiago I con 14.157 t de UAN y tecnología eólica de última generación
El puerto de Quequén recibió este domingo Santiago I, un buque tanque y quimiquero que combina la propulsión convencional de sus motores con un innovador sistema de asistencia eólica, transportando 14.157 toneladas de fertilizante UAN, una operación de gran relevancia para la actividad agropecuaria de la zona. Según la información oficial de la estación marítima, […]
El puerto de Quequén recibió este domingo Santiago I, un buque tanque y quimiquero que combina la propulsión convencional de sus motores con un innovador sistema de asistencia eólica, transportando 14.157 toneladas de fertilizante UAN, una operación de gran relevancia para la actividad agropecuaria de la zona.
Según la información oficial de la estación marítima, la nave ingresó el 27 de septiembre a las 20:00 horas bajo la gestión de la agencia marítima Sea Lion S.A., mientras que la empresa Bunge figura como parte interesada en la operación. La llegada se inscribe dentro del flujo habitual de carga que abastece a los puertos del litoral sur del país.
El Santiago I pertenece a la flota gestionada por la compañía española Marflet Marine. Con un porte bruto de 49.999 toneladas, una eslora de 182,8 metros y una manga de 32,2 metros, el buque fue construido en 2022 en Croacia y cuenta con una capacidad de más de 53.000 metros cúbicos para líquidos. Estas características lo convierten en uno de los buques más modernos que operan en la región.
Lo que diferencia a este buque son sus cuatro estructuras aerodinámicas denominadas eSAIL, desarrolladas por la empresa española bound4blue. Cada una de estas velas mide 22 metros de altura y funciona mediante un sistema de succión que modifica el flujo de aire sobre su superficie, generando una fuerza de sustentación que complementa la potencia de los motores tradicionales. No se trata de velas de tela, sino de dispositivos de alta tecnología que aprovechan el viento como fuente de energía adicional.
Las estimaciones técnicas indican que el conjunto de las cuatro velas puede reducir el consumo energético del buque entre un 10% y 15% anual, dependiendo de la ruta, la intensidad y la dirección del viento, y de las condiciones meteorológicas encontradas. Esta disminución de la demanda de combustible se traduce en una menor emisión de gases de efecto invernadero, alineándose con los compromisos internacionales de reducción de la huella de carbono en el transporte marítimo.
El cargamento de UAN (una solución líquida de urea y nitrato de amonio) es fundamental para la producción agrícola de la provincia de Buenos Aires, ya que aporta nitrógeno esencial para los cultivos. La llegada del Santiago I a Quequén, por tanto, no solo representa una operación logística, sino también un vínculo directo entre la innovación tecnológica naval y la cadena productiva del agro regional, reforzando la posición del puerto como punto estratégico de exportación e importación.
En conclusión, la incorporación de la tecnología eSAIL en el Santiago I marca un hito para la navegación comercial en la zona sur del país, combinando eficiencia energética, reducción de emisiones y soporte a la actividad agrícola local. La expectativa es que este modelo sirva de referencia para futuros buques que operen en aguas argentinas, impulsando una transición sostenible en el sector marítimo.
