Defensa transfiere hoteles de la obra social militar a cada fuerza armada
El Gobierno nacional anunció la transferencia de varios hoteles turísticos que estaban bajo la administración del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) a las tres fuerzas armadas del país, en una medida que busca aliviar la grave crisis financiera de la obra social militar. La decisión, formalizada el 15 de septiembre por […]
El Gobierno nacional anunció la transferencia de varios hoteles turísticos que estaban bajo la administración del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) a las tres fuerzas armadas del país, en una medida que busca aliviar la grave crisis financiera de la obra social militar.
La decisión, formalizada el 15 de septiembre por el ministro de Defensa Carlos Presti, establece que a partir del 1° de octubre de 2026 el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea deberán asumir la gestión de los inmuebles, entre los que se destacan los Hoteles El Cóndor y Hotel Metropol ubicados en Mar del Plata.
El contexto que motivó la medida es la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), entidad que acumulaba una deuda superior a $213 mil millones. Dicha deuda ha generado una serie de problemas operativos, entre ellos la suspensión de cirugías y la escasez de insumos en los hospitales militares, afectando a más de medio millón de beneficiarios de la obra social.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se ha manifestado una fuerte preocupación por el traspaso de los bienes, advirtiendo que la medida podría derivar en un vaciamiento de los recursos y, eventualmente, en la venta de los hoteles. El gremio sostiene que estos establecimientos cumplen una función social y recreativa esencial para los afiliados, además de garantizar cientos de puestos de trabajo en la región.
Los representantes sindicales llevaron sus reclamos al Congreso, subrayando que los hoteles fueron originalmente adquiridos con recursos propios del Instituto de Obra Social del Ejército (IOSE) y que, por tanto, deberían permanecer bajo la órbita de la obra social militar. Exigen al Ministerio de Defensa y al Gobierno nacional que se preserve el destino social de los inmuebles y se garantice la continuidad de las prestaciones médicas, sociales y recreativas.
El traslado de los hoteles a cada fuerza armada implica una reorganización administrativa y financiera que, según fuentes oficiales, permitirá una mejor gestión de los recursos y evitará la liquidación de activos que podrían ser esenciales para la sostenibilidad de la obra social. No obstante, la ATE insiste en que cualquier cambio debe respetar el carácter social de los establecimientos y evitar su privatización.
En conclusión, la transferencia de los hoteles representa un intento del Estado por enfrentar la crisis del IOSFA, pero también plantea un debate sobre la protección de los derechos de los afiliados y la preservación de empleos locales. Las autoridades deberán equilibrar la necesidad de saneamiento financiero con la garantía de los servicios sociales que la obra social brinda a la comunidad.
